7 de mayo 2001 - 00:00

Mejor los testimonios que la poesía

La obra de Eve Ensler (en rigor, un inteligente trabajo de recopilación de monólogos de mujeres de toda condición, matizado con textos de la autora que, curiosamente, resultan prescindibles) ratifica que en el siglo XXI todavía es necesaria la reivindicación de la vagina e incluso su elogio público a manera de denuncia.

Sonará a verdad de Perogrullo, pero lo cierto es que la pieza fue generando un importante fenómeno paralelo en todo el mundo. Esto explica que distintos organismos oficiales de defensa de la mujer aparezcan auspiciando la versión argentina y que las actuales funciones de La Plaza se complementen con charlas y lecturas gratuitas destinadas a los sectores populares donde, se supone, ocurre la mayor victimización de la «minoría» femenina, atribuida generalmente a la ignorancia y la promiscuidad que propicia la miseria.

Aun aceptando la estadísticas al respecto, no está demás reseñar algunas reacciones de la selecta platea que presenció la noche de estreno de «Monólogos de la vagina» (periodistas, actores, hombres y mujeres de la cultura y de la política, entre los que cabe nombrar a Graciela Fernández Meijide, por ejemplo). «¿Están nerviosos?» pregunta Betiana Blum no bien el trío protagónico entra en escena. Las inexplicables risitas con que ese público recibió el posterior relato de la mujer cuyo marido obligaba a afeitarse el pubis porque el vello «le daba asco», convirtiendo el coito en una tortura, permitieron suponer que algo de eso había.

La misma Ensler parece haber tenido sus preconceptos al mechar las confesiones reales -cuanto más hilarantes más certeras-con textos explicativos y, sobre todo, al cerrar la pieza con esa tan poética como concesiva descripción de un parto.

Por lo demás, se trata de una muy buena idea que encontró una concreción local a la altura de las circunstancias, aunque a Andrea Pietra la hayan traicionado los nervios esa noche de estreno, hasta que la escena de la gemidora le dio la oportunidad de demostrar que junto a Alicia Bruzzo y Betiana Blum, ahí había otra actriz.

Dejá tu comentario

Te puede interesar