22 de septiembre 2008 - 00:00

Mercosur acordó con la Unión Europea en cine

EvaPiwowarski(Recam),BernardoBergeret(Incaa) y ladelegadabrasileñaRachelMonteiro, en elanuncio delacuerdo con laUniónEuropea.
Eva Piwowarski (Recam), Bernardo Bergeret (Incaa) y la delegada brasileña Rachel Monteiro, en el anuncio del acuerdo con la Unión Europea.
San Sebastián (Enviado especial) - Primer logro concreto de la Argentina en el festival donostiarra: tras dos años de negociaciones, ayer la Unión Europea y los cuatro países del Mercosur firmaron un acuerdo de cooperación 2009-11, llamado Mercosur Audiovisual, por un valor de un millón y medio de euros, destinados a una red de salas digitales, conservación de patrimonios fílmicos, y capacitación técnica.

El acuerdo también comprende la búsqueda de vínculos entre las distintas legislaciones referidas a la producción audiovisual en ambos sectores. En la presentación estuvieron Eva Piwowarski, secretaria técnica de la RECAM (Reunión Especializada de Autoridades Cinematográficas y Audiovisuales del Mercosur y Estados Asociados), Bernardo Bergeret, gerente de internacionales del Incaa, y Rachel Monteiro por Brasil. Liliana Mazure, titular del Incaa, tuvo un atraso en su vuelo y se incorporó más tarde.

Otro logro: al momento de enviar estas líneas, Leonardo Favio estaba viajando hacia San Sebastián. Hasta último momento los representantes del Incaa temían que se echara atrás, y se mordían los codos ante las idas y venidas del artista, que según dicen decidió ir a Venecia cuando ya habían cerrado la inscripción, y ahora volvió a decidirse tarde para el festival donostiarra. Su «Aniceto» se verá solo extraoficialmente. Una lástima, porque, exhibida horsconcours, hubiera sido la joya artística del festival, y en competencia no se ha visto, hasta ahora, nada que se le arrime.

Al respecto, por la competencia oficial ya pasaron el miembro fundador del Dogma 95, Kristian Leving, con «Den du frygter» («No me temas»), depresivo drama de un abonado a los antidepresivos, «Frozen River», de Courtney Hunt, drama de mujeres en la frontera bien apreciado en el Sundance, «La belle personne», buena, de Christophe Honoré, adaptando a chicos de secundaria las inquietudes sentimentales de «La princesa de Cleves», la nueva del prolífico Michael Winterbottom, «Genova» (el proceso de duelo de un hombre y sus hijas ante la muerte de la esposa y madre), y «Asbe du-pa» («El caballo de dos patas»), sobre un deficiente mental que carga a un discapacitado físico, fuerte y forzado dramón de la hermosa, inteligente y peleadora Samira Makhmalbaf («La manzana», «A las cinco de la tarde», hermana mayor de Hana, la de «Buda explotó de vergüenza»).

En paralelas, lo más tocante fue «El niño del pijama a rayas», sobre la novela de John Boyne acerca de la amistad entre un niño, hijo de un oficial alemán, y otro que vive en una suerte de granja, y con quien charla y juega siempre con un alambrado de por medio. Solo el espectador entiende qué clase de granja es esa, y qué cargo tiene el padre. «Lo que singulariza esta historia, es que está contada a través de ojos infantiles, mostrando la vida desde el lado de afuera del alambrado, hasta que, sólo en los últimos minutos, como en las buenas películas de terror, aparece el monstruo en toda su dimensión», comentó el director Mark Herman Tocando en el viento»), y aclaró, por si alguien habla de ingenuidad, «yo sólo me enteré a los 14 años, gracias a una foto que todavía recuerdo, y fue algo muy sorprendente para mí». ¿Y para los niños que participaron del film? «A todos ellos les preguntamos qué sabían del Holocausto. Solo unos pocos tenían una pálida idea. Nos pareció mejor no decirles nada, y dejar las escenas decisivas para lo último, así sus rostros mantendrían una ingenuidad natural. La última semana de filmación, lo aprendieron vertiginosamente, y sus rostros cambiaron en forma notable. Lógicamente, esto lo hicimos junto con sus padres». Dato interesante, la novela original está escrita para niños, y quien hace el personaje del padre, David Thewliss, es el conocido profesor Lupin de la serie «Harry Potter».

Y como el festival tiene para todos los gustos, también se vio el preestreno español de «Una guerra de película», que aquí se llama «Una guerra muy perra». La presentaron Ben Stiller y Robert Downey jr., muy atentos y chistosos, en especial Downey, que ante la consabida pregunta electoralista respondió haber «cambiado mi posición, de ser un memo sin ninguna visión política, ahora soy otro memo sin ninguna visión política, un cambio muy sutil, como puede advertirse». Para completar, cuando le preguntaron a Stiller por su próxima sátira, Downey interrumpió como un chico irresponsable, «¡Imagínate que la Bolsa se viene abajo! ¡Un crack! ¡Me parece divertidísimo!». A su lado, el sufrido director y protagonista alcanzó a decir que el film no se burla más que de la propia gente de Hollywood, que dejaron el lugar de filmación más limpio de lo que estaba, y que pronto hará una comedia romántica. «Todavía no tiene título, y ya sabes lo que pasa cuando algo no tiene título: al final le ponen un título». Dicho por él suena gracioso.

P.S.

Dejá tu comentario

Te puede interesar