El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Este vulgar objeto de la vida cotidiana elevado a la categoría de «obra de arte», o readymade (término acuñado por el autor), rompió entonces con el criterio de lo que se consideraba de orden artístico, y fue rechazado por el comité de admisión integrado por el mismo Duchamp, quien inmediatamente presentó su renuncia. El episodio no sólo puso en evidencia el valor intangible que le agrega a la obra una «firma» emblemática, sino que además sembró dudas eternas sobre la objetividad del jurado. A nadie escapa que si Informate más
Así, con la firma Si bien la condición que permite disfrutar de esta breve y meditada muestra de apenas diez objetos de atractivo diseño es, ante todo, la sensibilidad, la erudición es un lujo extra que posibilita relacionar y filiar las obras y que abre camino hacia el placer intelectual. Como decía
Dejá tu comentario