Hoy Moria Casán cumple 80 años y es una de las figuras más reconocibles de la cultura popular argentina. La celebración comenzó hace dos días con el estreno de "Moria", la serie de ficción de Netflix inspirada en su vida y trayectoria.
Muchas de las frases y peleas de la One trascendieron la pantalla y llegaron a las nuevas generaciones, como ocurrió con "¿Quiénes son?", que Lali convirtió en canción.
Netflix estrenó "Moria", una serie de 8 episodios inspirada en su vida.
Hoy Moria Casán cumple 80 años y es una de las figuras más reconocibles de la cultura popular argentina. La celebración comenzó hace dos días con el estreno de "Moria", la serie de ficción de Netflix inspirada en su vida y trayectoria.
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La producción, escrita y dirigida por Javier Van de Couter, reconstruye distintas etapas de la carrera de la artista a través de tres actrices: Sofía Gala Castiglione, Griselda Siciliani y Cecilia Roth.
Su recorrido comenzó en el teatro de revistas y se extendió durante más de cinco décadas por escenarios, películas, programas de televisión y distintos emprendimientos. Hoy, muchas de sus expresiones circulan en memes, stickers, GIFs y videos de redes sociales.
Moria Casán nació como Ana María Casanova el 16 de agosto de 1946 en la ciudad de Buenos Aires. Fue hija única de Rosa Faga, ama de casa, y Juan Casanova, oficial del Ejército Argentino. Pasó parte de su infancia en el barrio porteño de Villa Devoto.
Desde muy chica estuvo vinculada con diferentes expresiones artísticas. Estudió piano y también tomó clases de baile. Después de terminar la secundaria comenzó a la carrera de Abogacía, aunque finalmente abandonó la carrera para dedicarse al teatro.
El cambio se produjo a fines de la década de 1960, cuando tuvo la posibilidad de ingresar al mundo de la revista. En 1969 debutó como vedette en el Teatro El Nacional, en "Cuando la abuelita no era hippie", junto a Zulma Faiad.
Desde ese momento, comenzó a participar en diferentes obras de la calle Corrientes. Entre 1970 y 1972 integró espectáculos de reconocidos cómicos de la época, como Adolfo Stray, José "Pepitito" Marrone y Dringue Farías.
Su crecimiento dentro de la revista fue rápido. En 1973, Gerardo y Hugo Sofovich la contrataron como primera vedette para "Frescos y fresquitas", show presentado en el Teatro Astros junto a Alfredo Barbieri y Don Pelele.
Ese mismo año llegó su primer trabajo en el cine, de la mano de los hermanos Sofovich, en "Los caballeros de la cama redonda".
Su carrera no se limitó a Argentina. Durante los años 70 realizó presentaciones en distintos países y llegó a escenarios de ciudades como Las Vegas, París, Tokio, Valencia, Río de Janeiro, Santiago de Chile y Asunción.
En Buenos Aires, mientras tanto, continuaba consolidándose como una de las principales figuras femeninas de la revista. En 1974 trabajó en "La banana mecánica" y en 1977 en "La revista de esmeraldas y diamantes", junto a Tato Bores y Nélida Lobato.
Un año después trabajó con Antonio Gasalla en "Gasalla y Corrientes", espectáculo escrito por Enrique Pinti.
Durante las décadas de 1970 y 1980, también una de las protagonistas frecuentes de las comedias picarescas argentinas. Compartió películas y escenarios con Alberto Olmedo, Jorge Porcel y Susana Giménez.
Su filmografía incluye títulos como "Los doctores las prefieren desnudas" (1974), "El gordo catástrofe" (1977), "Encuentros muy cercanos con señoras de cualquier tipo" (1978), "Expertos en pinchazos" (1979), "A los cirujanos se les va la mano" (1980), "Te rompo el rating" (1981), "Las mujeres son cosa de guapos" (1981) y "Un terceto peculiar" (1982).
Además, trabajó junto a Guillermo Francella, Emilio Disi y Jorge Martínez en películas como "El telo y la tele" y "Brigada explosiva".
En los 80, Moria comenzó a desarrollar una faceta que sería fundamental: la conducción y la creación de personajes televisivos.
Entre 1983 y 1984 estuvo al frente de "El club privado de Moria Casán"; en 1985, llegó "Las tretas de Moria"; y, en 1986, protagonizó "Monumental Moria", un ciclo de sketches emitido por Canal 9. En este último programa desarrolló, junto a su entonces marido Mario Castiglione, el personaje de Rita Turdero.
En 1990, llegó uno de los grandes éxitos de su carrera teatral: "Brujas". La obra reunió originalmente a Thelma Biral, Graciela Dufau, Nora Cárpena y Susana Campos, quien posteriormente fue reemplazada por Leonor Benedetto.
En 1991 condujo "A la cama con Moria", un programa de entrevistas en el que recibía a políticos que se encontraban en plena campaña electoral. Después llegaron otros títulos como "Moria banana" y "Soufflé a la tarde", que condujo junto a Luis Beldi.
Durante los primeros años del nuevo milenio, Moria continuó trabajando en teatro. Junto a Nito Artaza participó en "Lo que el Turco se llevó", "Cantando bajo la deuda", "El Fondo puede esperar", "Los locos mandan" y "Bailando por un voto".
A su vez, participó en programas como "La niñera", "Los Roldán" y "Midachi TV". En 2005 protagonizó la telenovela "Doble vida", junto a Jorge Marrale. También condujo distintos talk shows, entre ellos "Amor y Moria", "La noche de Moria" y "Entre Moria y vos".
Pero el lugar que marcaría su carrera televisiva durante los años siguientes fue el de jurado de "Bailando por un sueño" dentro de ShowMatch.
Ahí encontró un espacio ideal para desarrollar su particular forma de opinar. Sus devoluciones a los participantes, sus enfrentamientos y sus discusiones con las figuras invitadas se transformaron en parte del espectáculo.
Durante esa etapa protagonizó numerosos cruces mediáticos, especialmente con Graciela Alfano, Carmen Barbieri, Susana Giménez, Mirtha Legrand y Nacha Guevara. Fue justamente en este período cuando se consolidó con mayor fuerza sus apodos de "La One" y "la lengua karateca".
En 2005 Moria también incursionó en la política. Fue candidata a diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires por el Movimiento Federal de Centro, aunque no consiguió los votos necesarios para ingresar al Congreso.
En 2007 abrió "Moria Restó y +" y creó la Escuela de Arte Moria Casán, orientada a la formación artística.
Uno de los episodios más polémicos de su vida ocurrió en 2012. Durante una visita a Paraguay, fue acusada por la desaparición de unas joyas de zafiros que había utilizado en una presentación y cuyo valor había sido estimado en alrededor de 80.000 dólares.
En 2015 regresó al país vecino para resolver su situación judicial. Fue detenida por Interpol y permaneció en el penal de mujeres del Buen Pastor, en Asunción. Después de nueve días recuperó la libertad y regresó a Argentina.
Actualmente conduce "La mañana con Moria", un magazine que combina actualidad, espectáculos, entrevistas y entretenimiento.
La "lengua karateca" de Moria marcó una época en la televisión pero, con la llegada de WhatsApp, X (Twitter) y TikTok, sus frases más picantes se convirtieron en memes y stickers.
Surgió en medio de una de las tantas discusiones icónicas del "Bailando por un Sueño". Durante un cruce con Silvina Escudero en 2011, Silvina Escudero había sufrido un golpe durante una coreografía y, después de recibir la devolución del jurado, contó que estaba atravesando uno de sus mejores momentos personales.
Moria cuestionó esa afirmación porque la abuela de la bailarina había muerto pocos días antes. La conversación escaló rápidamente: Silvina acusó a la jurado de ser irrespetuosa y le pidió que no hablara de su familia.
Casán, fiel a su estilo, la llamó "Silvina Escupidero" y lanzó la frase que quedó para la historia: "¡No metas a tu abuela muerta que nadie la faltó el respeto, ridícula!
En medio de la misma pelea con Silvina Escudero, mientras Moria le respondía con los tapones de punta a la participante, el público en la tribuna y la gente en el estudio comenzaron a abuchear y gritar.
Fue en ese preciso segundo cuando la jurado giró la cabeza y soltó con furia: "¡No me vengas a dar lecciones de moral y no me vengas a decir que soy una irrespetuosa, atrevida!... ¡Se calla el decorado, atrevidos maleducados! A mí no me vas a llamar irrespetuosa porque yo no te estoy ofendiendo".
El contexto original: Con su clásica soltura de jurado estrella, Moria soltó esta frase para dar por terminada una discusión con una participante que insistía en no escuchar sus devoluciones. Acompañada de una sonrisa condescendiente y un gesto de desinterés absoluto, demostró cómo cerrar una conversación con elegancia y soberbia.
Su uso en redes: El sticker por excelencia para cuando un amigo te pide un consejo, decide ignorarlo por completo y vos solo atinás a soltarle la mano con estilo. Es el equivalente visual a un "después no te quejes".
En Showmatch, Moria popularizó el gesto de juntar las yemas de los dedos haciendo un montoncito, habitualmente secundado por frases como "¿qué estás diciendo?", "¿qué querés?" o "explicate".
En el meme más conocido está en el diván de Susana Gimenéz.
Durante uno de los almuerzos de Mirtha, en medio de un debate picante, Moria decidió romper la cuarta pared. Se giró de golpe, clavó los ojos directamente en la cámara principal con expresión seria y cómplice, y dejó que el silencio hablara por ella.
Esta frase nació después de un enfrentamiento entre Moria y Silvia Süller en "Bailando por un sueño". Después de varias semanas de tensión, la situación cambió y Moria decidió dejar atrás la pelea.
En lugar de sostener el conflicto, invitó a Süller a acercarse y pronunció: "¿Cómo nos vamos a pelear? Somos mujeres del espectáculo". Las dos terminaron abrazadas frente a las cámaras.
El meme de Moria Casán diciendo "Take it easy" viene de un famoso móvil que dio para el programa Intrusos hace más de diez años, en medio de una fuerte pelea televisiva con la uruguaya Andrea Ghidone.
La One era jurado del "Bailando por un Sueño" y le puso un puntaje bajo a la bailarina, lo que desató un entredicho donde la participante cuestionó los criterios de la diva.
Enojada por los dichos, Moria salió al cruce: "Sos una mujer de otro país, te tendrías que ubicar en el mío y respetar a las figuras argentinas. No te sientas que este es tu territorio, si bien te recibimos muy bien, take it easy, take it easy, no jodan con nosotras".
La frase surgió en un móvil de Intrusos de 2009, en medio de un descargo de Casán. Moria cuestionaba que determinadas personas se sintieran con autoridad para opinar sobre ella y lanzó: "Soy buena gente, no soy mentirosa, siempre dije la verdad. No voy a soportar que vengan a darme consejos a mí, ¿quiénes son? No hablen de mí".
La frase tuvo una segunda vida muchos años después, cuando Lali Espósito la incorporó a una canción titulada "Quiénes son?".