Actuación del Harlem Gospel Choir. Con Solomon Bozeman (canto, teclado, dirección), Joseph Lyons (batería) y Marshall Pettaway (bajo). Cantantes: Latasha Spencer, Michelle Hutcherson, Edward Cain, Alice McClarty, Dorothy Mitchell, Claude Jones, Stephanie Rice, Sominiqu Denman y Lydia Darnes. (Teatro Gran Rex, 19 y 20 de abril; Holliday Inn Abasto, 21 de abril).
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Para los integrantes del Harlem Gospel Choir de Nueva York, la música no tiene un sentido estético sino funcional. Todo lo que cantan, el objetivo de sus actuaciones fuera de los Estados Unidos -aún en sus participaciones con artistas del pop y el rock como U2 o Paul Mc Cartney-, su postura frente a las canciones, están en función de su alabanza a Dios.
Por eso, aunque su director forma parte del elenco desde el teclado, sólo es posible reconocer su lugar por las informaciones de prensa. Por lo mismo, aunque está integrado por grandes voces, nadie aclara en el programa quién tiene a su cargo cada papel solista. En la página oficial de Internet del coro dan cuenta de sus giras, de sus discos y de sus obras benéficas, pero no hay una sola palabra sobre cada uno de los coreutas. Y la emoción que se ve en los ojos y en los gestos de estos músicos y cantantes es bien distinta a la de cualquier otro artista. Un espectador que desconozca absolutamente el idioma inglés, podría llevarse una visión falsa de un concierto del Harlem Gospel y confundirlo con un recital más, de muy alta calidad, por cierto. Pero con poco que se pueda entender lo que dicen, se sabrá que se está en realidad frente a una de las tantas formas de alabanza que practican en sus vidas, y de la que hacen partícipes a los miles que están en el teatro.
Todos los temas -gospel y spirituals-están dedicados a Dios, y cada interpretación concluye con el tenor Edward Cain que oficia como maestro de ceremonias, casi un pastor, dando gracias y homenajeando a Jesús y pidiendo la participación de la gente en ese agradecimiento.
Haciendo abstracción de todo esto -si fuera posible-, hay que insistir sobre las cualidades musicales del coro -aunque no tanto de sus instrumentistas; sobre todo del director-cantante Pastor Solomon David Bozeman, que apenas toca algunos acordes de acompañamiento. El repertorio mezcla gospel y spirituals, muchos de ellos muy populares, casi siempre en estilo responsorial. Lo más melancólico se va mezclando con lo más alegre en perfecta conjunción. Y la conexión con el público, al que hacen participar cantando, bailando y haciendo palmas, es enorme.
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