25 de abril 2001 - 00:00

Muestra de Goodwin abre amplio homenaje a Canadá

Chaleco cometa, de Goodwin.
"Chaleco cometa", de Goodwin.
(24/04/2001) En ocasión de la visita a nuestro país de la gobernadora de Canadá, Adrianne Clarkson, se presentará en el Museo Nacional de Bellas Artes la muestra de la reconocida artista Betty Goodwin el próximo miércoles 2 de mayo a las 19.

Goodwin (nacida en Montreal, en 1923) ya había presentado, a mediados de los años cincuenta, sus grabados, instalaciones y telas. Pero fue en los setenta cuando adquirió renombre con sus aguafuertes y sus collages con chalecos figurativos, sus grandes dibujos, esculturas e instalaciones.

Su actividad comenzó a ser más reconocida cuando, a comienzos de esa década, obtuvo el Gran Premio de la Bienal Internacional de Grabado de Bradford (Inglaterra). Su primera exposición tuvo lugar en el Museo de Arte Contemporáneo de Montreal en 1976. En 1989, representó a Canadá en la XX Bienal Internacional de San Pablo y, en 1995, fue una de las artistas seleccionadas para participar en la sección «Identidad y alteridad», en la Bienal de Venecia, en la muestra organizada por Jean Clair en el Palazzo Grassi.

El rico estilo de Goodwin se caracteriza por grandes impulsos que se expresan en series de obras evocadoras de la vulnerabilidad, la resistencia y lo frágil del ser humano. «Estar en el mundo es entrever la existencia como una suerte de mistificación que nos remite a nuestra propia impotencia», ha señalado Martine Arnault, en el prólogo a la primera muestra de Goodwin en Francia.

Las obras que presentará en el Museo incluyen piezas de sus series «Nidos» (1973), « Chalecos» (1969-1974), «Pasajes» (1977-1980), « Nadadores» (1982-1985), « Figura/Animal» (1990-1991) y « Más allá del caos» (1998). Muchas de ellas fueron realizadas sobre mylar y papel -dos materiales translúcidos y frágiles que a la artista le recuerdan la piel.

Sus esculturas e instalaciones expresan ideas de restricciones y construcción, como en el pequeño bronce, sobre el tema del cuerpo humano, «Antes del silencio» (1998), que comunica un estado de extrema vulnerabilidad: dos manos cortadas estrechan un tobillo igualmente truncado. En sus cuadernos de notas se explicita el trabajo intelectual que atravesó en su descubrimiento del dibujo, que para ella se convirtió en la expresión consciente e inconsciente del ser, como si uno «cayera a través de una línea dentro de la memo-ria de la sensación».

Porque el dibujo --parafraseando a
Goodwin-, tiene que ver con la existencia y el trazo del lápiz; es como el touch, ese toque supremo que se vincula con el sentir. El regreso al dibujo en toda su trayectoria se manifiesta en muchas de sus series, como en la de Las camas, objetos ambiguos, de gran significado. Oscilación que también está presente en Swimmer, 1983 (nadadores), serie que refleja paradojas constantes: hay nadadores y ahogados.

El agua al mismo tiempo da y quita la vida humana. «El agua es una materia que por todas partes vemos nacer y crecer. Un elemento que acoge todas las imágenes de la pureza», ha señalado
Gastón Bachelard. Además el filósofo francés agrega «el agua lleva lejos, el agua pasa como los días. Pero otra ensoñación nos gana, diciéndonos de la pérdida de nuestro ser en la dispersión total. Cada uno de los elementos tiene su propia disolución, la tierra en el polvo, el fuego en el humo. El agua disuelve más completamente, nos ayuda a morir del todo».

Por su parte, el crítico
Robert Enright observó que «nadie ha trazado tan conscientemente las negociaciones del cuerpo entre ser y no ser, entre presencia y ausencia, entre esperanza y desesperación». Además de la exhibición se desarrollarán tres mesas redondas, miércoles 2 de mayo, a las 17, «La cultura en los extremos de las Américas», en la que se debatirá acerca de la Argentina y Canadá unidas por su americanismo y sus numerosas similitudes, como la creación de una experiencia cultural basada sobre importantes corrientes migratorias, con la participación de Adrienne Clarkson (Gobernadora General de Canadá), Alberto Manguel (novelista), Liliana Barela (historiadora), Atilio Borón (presidente del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales), Jorge Telerman (secretario de Cultura del Gobierno de la Ciudad), y autor de estas líneas. Como moderadora, Norma Morandini (periodista).

Experiencias

En la mesa del jueves 3, a las 11, «Centro y periferia: la cultura en un país grande», a propósito de ambos países, caracterizados por una geografía extensa y una población diversa, que comparten una experiencia específica de articulación de sus expresiones culturales. Participarán por Canadá Stépahne Dion (ministro) Susan Point (artista), Hermegilde Chiasson (cineasta), y por la Argentina Mirta Rosemberg (poeta y editora), José Octavio Bordón (di-rector de Cultura del gobierno de la provincia de Buenos Aires), y como coordinador Emile Martel (poeta, ex miembro de la Cancillería canadiense).

Luego, a las 15, el tema será «La cultura y la identidad: el hoy y el mañana», mesa en la que se tratará acerca de la cultura como centro de la identidad, que puede visualizarse como último bastión contra los males de la mundialización, a cargo de los canadienses
John Ralston Saul (ensayista y filósofo), Jean Fujere (escritor), Leonard Gaskeel (dirigente indígena Nisqa'a), y los participantes argentinos José Nun (sociólogo), Nicolás Rosa (semiólogo) y como moderador Francisco Delich (director de la Biblioteca Nacional). El ciclo culminará a las 19, con la conferencia magistral de Pierre Théberge, director de la National Gallery de Canadá.


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