A partir de 1956 dirigió la Opera de Düsseldorf y, más tarde, hizo lo mismo en Stuttgart. Debutó con gran éxito en Gran Bretaña en el Festival de Edimburgo en la década del 60 y también se destacó, desde su primera presentación en Estados Unidos, con la ópera La intransigencia fue el punto común entre el padre y el hijo. Aunque no era judío,
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