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El cantante, cómico y hombre del espectáculo fallecido el domingo, era una leyenda de las pantallas norteamericanas, pero sobre todo fue -a lo largo de un siglo de guerras- el preferido de las tropas estadounidenses, a las que entretuvo con su humor y sarcasmo.
El artista, enfermo desde hacía tiempo, murió el domingo en su casa de Toluka Lake, cerca de Los Angeles, por las complicaciones de una pulmonía.
Su esposa, Dolores, y sus cuatro hijos adoptivos -informó su agente- estaban con él cuando falleció.
Las celebraciones por sus cien años, cumplidos el 29 de mayo, involucraron a todo Estados Unidos en lo que fue bautizado como el "Bob Hope Day", en honor del profesional de la risa "made in USA", aunque fuese inglés de nacimiento.
Bob Leslie Townes Hope nació en Eltham el 29 de mayo de 1903, el quinto de siete hijos.
En 1904, a los cuatro años, se mudó con su familia a Cleveland (Ohio).
La familia Hope -el padre era picapedrero, y la madre aspirante a cantante lírica- se vio arrastrada en 1907 por la Depresión.
Para contribuir al sustento, Bob fue enviado a vender juguetes en las calles, a trabajar de vendedor en un negocio y en una carnicería.
Esas experiencias, junto con la de caddy en una cancha de golf, forjaron su cáustica personalidad.
Su interminable carrera comenzó en 1922 en Broadway, con "The sidewalks of New York", y siguió luego con su debut cinematográfico "Going Spanish" en 1934, además del radiofónico en 1935. En 1938 desembarcó en Hollywood.
Personaje multifacético, se consolidó en las variedades, en la radio, la televisión y la pantalla grande.
"Nos hizo reír, nos serenó el espíritu y levantó la moral de miles de tropas de diversas generaciones", dijo el presidente norteamericano, George Bush, al despedir a Bob Hope, uno de los artistas que comprendía y apreciaba.
El actor, cómico, cantante y presentador fue, en efecto, el benjamín de las tropas norteamericanas: sus giras entre los soldados desplegados en conflictos en todo el mundo, a partir de la Segunda Guerra Mundial, siguieron con la Guerra de Corea, Vietnam y la Guerra del Golfo de 1991 (cuando Hope ya rozaba los 90 años, pero aún se presentaba y jugaba al golf).
Hábil en los negocios, y multimillonario (Forbes estimó su fortuna en 200 millones de dólares, en 1983), a menudo Bob Hope había transformado sus exhibiciones para las tropas en especiales televisivos de gran éxito.
Además, a partir de sus viajes creó una serie de siete filmes, "Road", en pareja con su amigo Bing Crosby (desde 1940 en adelante).
Su carrera cinematográfica, hecha de películas livianas, terminó en los años 60. Entre sus filmes están "Caught in the Draft" (1941), "They Got Me Covered" (1943) y "My Favorite Brunette" (1947), además de una larga serie de títulos sostenidos más por su presencia que por su argumento.
Cuando cumplió cien años, Bob Hope ya estaba frágil de salud, y no participó en las ceremonias públicas en su honor. En una celebración frente al Teatro Chino de Hollywood, fue proclamado "ciudadano del siglo".
Además, el cruce de Los Angeles entre Hollywood Boulevard y Vine Street, dos de las calles más célebres de la ciudad del cine, fue rebautizado "Bob Hope Square". Para la ocasión, se lanzaron nuevas ediciones en DVD de 17 películas suyas.
Y en Washington la Biblioteca del Congreso inauguró una muestra de sus 85.000 bromas, rigurosamente catalogadas por tema.
La última fue en vísperas de su centésimo cumpleaños: "Soy tan viejo que mi grupo sanguíneo se borró".
El cómico fue varias veces maestro de ceremonias en la entrega del Oscar: sus comentarios divertidos, pero no demasiado ácidos, se adaptaban bien a la ocasión. Su frustración por no haber ganado nunca una estatuilla era usada por Bob Hope como un "gag cómico", recurrente durante la fiesta.
Finalmente, el presentador consiguió obtener la soñada estatuilla, pero por méritos humanitarios, y nunca como actor.
En su cumpleaños, Bob Hope recibió además una montaña de tarjetas postales enviadas por veteranos de guerra, que siempre le estuvieron agradecidos por su presencia en los diversos escenarios de las guerras estadounidenses.
En 1944, Hope publicó su libro "I never left home", donde cuenta su compromiso junto a las tropas durante la Segunda Guerra Mundial.
Del libro, que vendió un millón y medio de ejemplares, se hicieron un programa de radio y un disco.
El actor fue el único civil norteamericano nombrado "veterano honorario" por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.
Y aunque tenía miedo de volar, lo hacía para reunirse con las tropas dondequiera que estuviesen.
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