24 de mayo 2007 - 00:00

Muy buen conjunto barroco, pese a instrumentos infieles

«La Barroca del Suquía». Dir.: M. Kraemer. Obras de Boccherini, Vejvanovsky, Biber, Meder y Ritter. (Teatro Avenida.)

Dentro de los «Ciclos e Integrales» que programá para esta temporada, Festivales Musicales de Buenos Aires presentó a la orquesta «La Barroca del Suquía», que nació en Córdoba en 2001 y es una de las primeras con instrumentos originales en el país. El organismo tituló su programa «Cuadros sonoros: de Biber a Boccherini», con explicaciones en el programa de mano repetidas a lo largo del concierto por su director Manfredo Kraemer.

Las interpretaciones de la agrupación de Kraemer, donde él mismo se desempeña como concertino, son cuidadosas del estilo barroco que cultivan y se esfuerzan por documentar fehacientemente este tipo de música, aún recurriendo a algunos componentes teatrales en la ejecución, como por ejemplo, recorrer el escenario en procesión o salir y volvere a entrar en él por cuestiones de distancia en las perspectivas y efectos sonoros.

La excelencia de los intérpretes y del director es incuestionable a pesar de que tanto a unos como a otro, a veces, los infieles instrumentos históricos les juegan malas pasadas con la afinación, que es errática y cruel. Superados estos problemas casi naturales se oyeron con creciente placer un conjunto de obras de autores italianos, moravos, bohemios y alemanes dentro del estilo anunciado en el título del concierto. Boccherini y su «Música nocturna delle strade di Madrid», una de las más conocidas de todo el grupo y Vejvanovsky, Biber (su «Battalia» y «Die Pauernkirchfahr»), Meder y Ritter («Harmonia Romana») constituyeron con sus distintas ilustraciones colorísticas y acústicas una verdadera muestra plástica que trajo desde campesinos, feligreses, mendigos polacos y guerreros en campo de batalla entre otros cuadros impresionistas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar