En el buen
elenco se
destaca Ignacio
Medina como
un alegre y
tierno Ratón
Pérez en una
acertada
adaptación de
la famosa
leyenda,
aunque
algunos
diálogos
facilitarían la
comprensión
de los más
chicos.
«El Ratón Pérez». Libro, letras, Dir. Gral.: P. Cibrián Campoy. Mús.: A. Mahler. Int.: I. Medina, D. Iglesias, A. Fontán y elenco. Dir. Coreog.: D. Fernández. Esc. y Vest.: R. Diviú. (Teatro Premier.)
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La tradición de que cada vez que un niño pierde un diente de leche puede colocarlo debajo de la almohada y espera que el Ratón Pérez se lo cambie por un regalo o algo de dinero se remonta a fines del siglo XIX. Alrededor de 1894, el jesuita español Luis Coloma -miembro de la Real Academia Española y autor de las novelas «Pequeñeces» y «Jeromín» posteriormente llevadas al cine- transformó al roedor en compañero de aventuras del infante Alfonso XIII, quien en ese entonces tenía 8 años y se le había caído un diente.
El musical creado por Pepe Cibrián Campoy y Angel Mahler despega de la leyenda original -que no es la única, ya que en los países anglosajones se invoca a Tooth Fairy, el «Hada de los dientes»- colocando al protagonista ante un nuevo dilema generado básicamente por la frustración de haber perdido un diente y no contar con nadie que lo recompense por ello. Es entonces cuando el ratón sale en busca de un posible benefactor, acompañado por tres gatos amigos.
Pero sus candidatos no resultan muy adecuados: primero un pirata, luego una bruja y más tarde un científico loco que quiere experimentar con él. Finalmente, el encuentro con un hada le hace ver que el cariño y la alegría que provoca en los niños puede ser la mejor de las recompensas.
Las nuevas aventuras del Ratón Pérez dan pie a coloridos cuadros musicales que dinamizan el espectáculo, apuntalados con proyecciones y rayos laser. La historia fluye sin grandes dificultades, pero al no contar con diálogos hablados -todo está dicho a través de canciones y números coreográficos- el esfuerzo por comprender todo lo que se dice resulta algo excesivo. Ignacio Medina como el Ratón Pérez transmite alegría y ternura, lo que hace que los chicos pugnen por subir al escenario para darle un abrazo. También se destacan Damián Iglesias (protagonista de «El fantasma de Canterville» y «Calígula») como el Capitán tuerto y el simpático trío de gatos integrado por Alejandro Poggio, Lucas Arbués y Ana Fontán. El espectáculo dura lo justo, una hora quince, y no defrauda como prolongación de la famosa leyenda.
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