26 de febrero 2004 - 00:00
"No nos motiva el dinero; sí crecer humorísticamente"
-
Disponible en Disney +: la sitcom más incorrecta de la historia que es perfecta para maratonear
-
HBO Max estrenó la película peor puntuada de una saga que traumó a millones de espectadores
Peña, Granados y Villareal
Periodista: ¿Qué les costó más, dejar a Marcelo Tinelli o a Gerardo Sofovich?
Fredy Villarreal: Dejar «Videomatch» fue una decisión importante, sobre todo habiendo creado personajes que funcionaron muy bien. Trabajar con Gerardo Sofovich fue aún más importante, fue estar al lado de un monstruo de la televisión. Y ese historial nos encuentra como productores de nuestro propio programa. No nos motiva lo económico o enriquecer nuestros bolsillos sino el afán de que la gente se divierta y que nosotros podamos crecer humorísticamente.
P.: ¿Qué tiene de malo asumir que además de divertir a la gente y pasarla bien ustedes buscan rédito económico?
Pablo Granados: Es que el dinero a esta altura es incierto. Ahora priorizamos este cambio de ser nuestros propios jefes. Aunque hay que moverse en el lugar donde te ponen, este año por fin jugaremos de local, en nuestra cancha. Antes, si había algún error no era nuestra responsabilidad, ahora sí. Este programa tendrá un humor que no será supervisado por ningún director arriba nuestro.
Pachu Peña: Es más cómodo no ser jefe pero éste es el paso necesario para el crecimiento.
P.G.: Gerardo se enteró antes de que se lo pudiéramos decir. El tiene muchos años en esto, se charló de buena manera y lo supo entender. De hecho se nos verá juntos muy pronto. «La peluquería» tenía muy buen rating y nos conviene que siga así para dejarnos buen piso de encendido.
P.: ¿Se sienten de algún modo cobijados por Tinelli, con quien también mantienen buena relación?
P.G.: Es una suerte tener las puertas abiertas porque uno piensa que tiene trabajo ahí, por si nos va mal. Pero estamos en un canal que está tercero y por suerte no estamos sacándonos la cabeza como «Canal 13» y «Telefé». El año pasado con «La peluquería» hacíamos diez puntos y eso hizo que nos miraran con otros ojos porque en «Canal 9» o «América», eso es mucho. Si hacés diez puntos en «Telefé» te levantan.
P.: De los humoristas actuales, ¿existe alguno que pueda llegar a ocupar el lugar de un Olmedo o un Biondi?
P.G.: Creo la imagen del capocómico pertenece a otra época del humor argetino. Antes era la estrella rodeada por chicas lindas, ahora también las hay, pero de otro modo. También esa escasez tiene que ver con que muchos se murieron.
P.: Hay un fragmento del programa nuevo llamado « Nonastars». ¿Se trata de un « Popstars» con ancianas?
P.G.: Empezó en joda, íbamos a hacer una nota llamada «Besame la nona» que era un concurso donde venían hombres de entre 20 y 30 años a besar en la boca en una escena de amor a una señora de 70 años. El que besaba mejor se llevaba una heladera por ejemplo. Y cuando nos preguntamos a quién iban a besar, hicimos un casting y nos dimos cuenta de que ese casting en sí era más importante que lo otro.Aparecieron mujeres grandes que quieren cantar, bailar, actuar.
F.V.: Pega más por lo emotivo que por lo gracioso. Nosotros apuntamos no a la parodia de «Popstars» sino mostrar a estas señoras que quieren divertirse.
P.: Y además de ustedes y las señoras, ¿el público se divertirá?
P.G.: Tienen muy buen humor las señoras, no es un bodrio donde cantan cinco minutos de tango.
F.V.: Además, nos queremos anticipar a cualquier crítica que diga que nos reímos de la terera edad.
P.: ¿Por qué se atajan?
F.V.: Porque el humor con la tercera edad es un tabú. Hay un mito que cae mal eso o las cámaras ocultas. Pero ellas se divierten tanto con esto que no cabe duda de que no nos burlamos.
P.: Ya que lo menciona, ¿la cámara oculta pasó de moda?
P.G.: Si es nueva creo que no, el tema es que se repiten y cansan. Pero creo que es un recurso inagotable. Yo la dejé de hacer porque me empezaron a reconocer y en un punto porque pasé la edad. Cuando uno siente lástima por la víctima es indicador de que ya no se está preparado para salir a hacerlas. Cuando sentís que no lo tenés que hacer más porque te tocó en algo lo dejás de hacer.
F.V.: Todos los programas de televisión que hacen humor y son masivos pueden ser contraproducentes para muchos políticos. Por algo se nos llama «el cuarto poder». Cuando los políticos se ven expuestos en las parodias se enojan, pero nosotros no somos jueces políticos. Nosotros hacemos personajes con guiños, son caricaturas. El problema está en aquellos que piensan que en la caricatura está el personaje de carne y hueso.
P.: Se dijo que De la Rúa se parecía cada día más a su caricatura...
F.V.: Sí, pero un Presidente deja un país no porque un cómico lo parodie. Si hubiera un Presidente que hiciera las cosas bien y un humorista lo parodiara, el cómico no podría sacarlo del poder, si la gente tiene trabajo y para comer.
Entrevista de Carolina Liponetzky



Dejá tu comentario