2 de febrero 2007 - 00:00

Nostálgicas imágenes neoyorquinas de Garber

Pablo Garber (Buenos Aires, 1961), estudió Ciencias Físicas, periodismo y fotografía, disciplina por la que ha obtenido numerosos premios: Museo de Bellas Artes de Venezuela, Salón Nacional de Artes Visuales, la Fundación Banco Ciudad, Centro de la Imagen de México, Fondo de las Artes de Argentina. Sus imágenes han sido publicadas por reconocidos grupos editoriales nacionales, entre ellos, «La Nación», y en el exterior «Phaidon Press Internacional», «National Geographic», «New Scientist, Fodor s». Recientemente ha expuesto en Estudio Abierto, Premios Nacionales de Fotografía (Palais de Glace), Fundación Federico Klemm. Desde 1994, es docente en el Centro Cultural Borges y en el Centro Cultural Rojas.

«NY NY (Not Your New York)», su actual muestra en el Espacio Prometeus del Centro Cultural Recoleta (Junín 1930) es atrapante. En primer lugar por su composición. Como fondo, una estación de subte. En una imagen que parece superpuesta, una escena habitual neoyorquina, tres «homeless» sentados en un banco cubiertos por mantas y la irónica presencia de un cuadro realista de la no menos habitual vista de sus rascacielos. Otro fondo: Central Park, quizás un domingo soleado, gente en bicicleta, tomando sol, hablando por el celular. Imagen bloqueada por una vidriera del Rockefeller Center, de la que Garber aprovecha la ironía del juego de palabras de la oferta: «Chinos in color». Fondo nocturno de coches, las luces y sus estelas en un cruce que puede ser Broadway, también interrumpido por las sórdidas escaleras del subte. Siempre hay una doble lectura, un contraste de imágenes, un collage de sus propias fotografías. Por eso, Garber dice que «sus instantáneas de Nueva York no duran ni un instante, cada una de ellas está en constante mutación».

Una muestra que tiene que ver con sus vivencias en una ciudad de la que se apropió, ese ícono de contrastes entre la riqueza y la lujuria, la injusticia y la locura. Eran los finales de los '80; Su cámara muestra los pantallazos de las diferentes etnias que la pueblan, afiches, graffiti, vendedores ambulantes, escenas casuales. También los cambios después del 11 de septiembre. Las tomas de Ground Zero son conmovedoras por esa suerte de nada, de vacío, sutilmente sugerido. Es por eso que -como él mismo lo señala-, «el símbolo de Nueva Cork es una ausencia, se está de prestado, la vulnerabilidad está latente».

El mérito de su obra es que consigue meternos en su visión nostálgica «aunque sus calles se vean iguales y se huelan como antes» de una Nueva York que no volverá a ser lo que era. Son fotos directas, tomadas con cámara digital, que también están acompañadas con una proyección de imágenes en «loop», pasadas a video por un proyector con un fondo musical machacante e hipnotizante de Tricky, un músico neoyorquino.

Estas imágenes están siendo exhibidas simultáneamente en la Liga de Arte de San Juan de Puerto Rico, en el marco de la VI Bienal Internacional de Fotografía, en la Nacional Art Gallery de Bangladesh, Internacional Photo Festival, además del sitio www.zonezero.com, dirigido por el reconocido fotógrafo mexicano Pedro Meyer. Cierra el 4 de marzo.

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