18 de septiembre 2002 - 00:00

Orquesta de las luces alegró al Teatro Colón

«Orchestra of the Age of Enlightenment», con Emma Kirkby (soprano) y Daniel Taylor (contratenor). Obras de Häendel, Vivaldi y Purcell.(16/9,Teatro Colón. Org.: Mozarteum Argentino).

La traducción más aproximada del nombre de esta famosa orquesta inglesa sería «Orquesta de la Era del Iluminismo», aunque no falta quien la llame «...de las luces». En todo caso, fue fundada en 1986 en plena corriente historicista para tocar en instrumentos de época, aunque el repertorio se amplió hasta tocar Verdi y Mahler, en este caso con directores de la talla de Sir Roger Norrington o Sir Simon Rattle.

Para menos, prefieren tocar sin director, ya que se entienden de maravillas con la «concertino» Alison Burg. Uno de los integrantes hablaba «una poco de spagnol» y elogió tanto las dimensiones como la acústica del Colón, pero lamentó que hubieran mandado un programa demasiado largo, por lo tanto no se tocaba la «Sinfonía N° 3 en Do Mayor» de William Boyce (1710-1779).

Tampoco vino el contratenor Michael Chance, como estaba anunciado, y en su lugar cantó Daniel Taylor, que es casi un calco de aquel, aunque de nacionalidad canadiense; tiene una voz rica en matices y una depurada técnica para la ornamentación. La soprano Emma Kirkby, con más de cien grabaciones en su haber, tiene un timbre personalísimo, dicción de abolengo y una pasmosa facilidad para superar los complicados diseños vocales de Vivaldi y de Häendel, exuberantes en adornos con atractivo melodismo, y ambas facetas resaltadas por la Kirkby con un dominio absoluto de sus dotes.

Notable el oboísta Anthony Robson, en un instrumento antiguo sin llaves, le puso color al Concerto Grosso Op. 3 N° 3 de Häendel; también merece su elogio William Carter por su acertado aporte punteando la tiorba.

Y todo el conjunto de una incuestionable seriedad profesional, flemáticos tanto como disciplinados, estuvieron a la altura del prestigio merecidamente ganado.

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