23 de marzo 2001 - 00:00

Oscar: se da el domingo con "Gladiador" como favorito

Lugar de la ceremonia.
Lugar de la ceremonia.
La Academia de Hollywood celebra el domingo, a las 22 hora argentina, la 73ª entrega de sus premios Oscar. "Gladiador" figura como favorita a Mejor Película, y Julia Roberts como Mejor Actriz. El rubro actor está peleado entre Russell Crowe y Tom Hanks. La ceremonia, este año, está ensombrecida por las futuras huelgas de actores y guionistas, que podrían hacer perder a la industria 2.000 millones de dólares. Muchos productores hasta suspendieron fiestas.

En la Argentina transmite "Azul TV" desde las 21. La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood celebrará el próximo domingo, a las 22 hora argentina, la 73ª edición de entrega de sus premios Oscar. La televisación en el país la hará «Azul», a partir de las 21, y animarán desde el piso Juan Castro, Cristina Pérez y Axel Kutchevatsky, y las notas desde Los Angeles estarán a cargo de Marta Susini.

No es ésta una edición que prenuncie excesivas emociones. Y además, Hollywood está en los preliminares de una de las huelgas de actores y guionistas más grandes de su historia, lo que ha ensombrecido mucho el panorama. Muchas productoras, inclusive, no tienen previsto celebrar en las habituales fiestas al término de la ceremonia, aun cuando ganen algún Oscar.

Para la Argentina, lo más interesante el domingo radica en la posibilidad de que un compatriota, el músico Jorge Calandrelli (entrevistado ayer en esta sección), pueda vencer en la categoría de Mejor Canción por su trabajo para el film «El tigre y el dragón». Tiene enfrente, sin embargo, a monstruos de la talla de Bob Dylan, Sting y Björk.

El domingo, sin embargo, podrían darse algunos hechos in-éditos en la historia de la Academia. Uno de ellos ocurrirá si gana, en la categoría de Mejor Película, el citado film taiwanés «El tigre y el dragón», al que los pronósticos le dan algunas chances, más allá del hecho de que el favorito es «Gladiador». «El tigre...» también figura como candidato en el rubro Mejor Film Extranjero (donde es seguro ganador), y entonces un doble triunfo, en ambas categorías, sería realmente histórico.

Hay pocas certezas para la ceremonia. Las únicas son la que se acaba de mencionar para «El tigre...» en la categoría extranjera, y Julia Roberts en el rubro de Mejor Actriz por su elogiado trabajo en «Erin Brockovich». Si Tom Hanks se impone como actor por «Náufrago» también se apuntaría otro récord, porque sería su tercer Oscar. En su rubro compite Javier Bardem por «Antes que anochezca», el film sobre el escritor cubano Reynaldo Arenas que se estrenó ayer en Buenos Aires. Es la primera vez que un intérprete de esa nacionalidad llega a esta instancia.

Mientras tanto, la doble candidatura como Mejor Director de
Steven Soderbergh (compite por «Erin Brockovich» y «Traffic») no se le asegura nada. Por el contrario, una doble candidatura tiene un antecedente en la edición de 1938, cuando Michael Curtiz fue nominado el mismo año por «Angels With Dirty Faces» («Angeles con la cara sucia») y «Four Daughters» («Cuatro hijas»), y terminó ganando Frank Capra por «You can't Take It With You» («Vive como quieras»).

Apuestas

En Las Vegas, los apostadores no dudan de que «Gladiador» ganará el Oscar al Mejor Film y Julia Roberts será la mejor actriz. Apostar por los ganadores de los Oscar es ilegal en Estados Unidos, pero ello no impide a los más famosos jugadores de Las Vegas anunciar sus apuestas. Los últimos datos ponen a «Gladiador» netamente al frente en la competencia por el mejor film. En Las Vegas, sin embargo, no piensan que «El tigre y el dragón» pueda hacerle sombra (como sí ocurre con los pálpitos de los críticos de cine norteamericanos), y en cambio señalan como única amenaza a «Traffic», el film de Soderbergh sobre el mundo de la droga. Mucho más ardua es la lucha en la categoría de Mejor Actor, donde los votos están divididos entre Tom Hanks («Náufrag o») y Russell Crowe («Gladiado r»). A ambos le sigue Javier Bardem.

En la categoría de actor de reparto,
Benicio Del Toro, que compone a un policía mexicano en «Traffic», es el gran favorito, y entre las actrices la favorita de los apostadores es Kate Hudson («Casi famosos»). En el terreno de los directores, se ubica al frente Ang Lee, el director de «El tigre y el dragón».

Beneficios

¿Influye mucho un Oscar, en esta época, sobre la suerte de las películas? Los inversores en acciones de los grandes estudios de cine, en un mundo de conglomerados mediáticos donde el cine es un apartado cada vez más pequeño, descree de que la concesión de un Oscar tenga demasiada repercusión en su cartera de valores.

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Las posibilidades de que una candidatura a un Oscar haga subir las acciones de Disney, Viacom o Time Warner son muy pocas. Las ganancias en la sección de cine representan un porcentaje ínfimo para estas compañías», dice Katherine Styponias, analista en el área de industrias del espectáculo. Para las productoras peque-ñas puede que sea diferente, como el caso de USA Networks, cuya filial USA Films produjo « Traffic», y cuyas acciones han subido un poco desde que el film fue nominado.

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Que gane un Oscar una compañía puede significar unos veintiocho millones de dólares más de ingresos y tal vez una subida de las acciones a corto plazo, pero no tiene demasiado peso», dice Juan H. Pujol, presidente de la productora Element 119. Pocas compa-ñías del sector cinematográfico cotizan en Bolsa y las que lo hacen son filiales de conglomerados de medios de comunicación mayores, como Miramax de Disney, Universal de Vivendi o New Line Cinema de AOL.

Para poner un ejemplo, Disney obtuvo ganancias de 110 millones de dólares de su sección de películas el año pasado, frente a los beneficios de 1.100 millones de dólares de otras actividades, como el negocio del video y la televisión por cable.

Los analistas explican, también, que aunque un Oscar puede significar un incremento medio de al menos 10% de los ingresos de taquilla, lo que se debe tener en cuenta es el panorama general de la compañía. Desde hace tiempo existe una percepción negativa sobre las acciones de la industria cinematográfica y pocos fondos de inversión incluyen estos valores en sus carteras.

Finalmente, si hay un fantasma que sobrevuela esta 73ª edición del Oscar, es el de la huelga. En lo inmediato, se perfila una huelga de guionistas a partir del 2 de mayo, a la que podrían unirse 135.000 actores de cine y de televisión después de la medianoche del 30 de junio, fecha del vencimiento del contrato colectivo que fija sus condiciones de trabajo.

«Vivimos bajo acuerdos firmados hace más de 20 o 30 años que no compensan equitativamente a los actores por las nuevas formas de distribución de las películas», dijo el portavoz del Sindicato de Actores (SAG),
Greg Krizman.

«Si llegamos a un nuevo acuerdo, no habrá huelga. Pero existe mucho temor entre nosotros de que no lo logremos», agregó. Ya en enero pasado, durante la ceremonia de entrega de los Globos de Oro,
George Clooney había hecho públicos sus temores sobre la eventualidad de una huelga.

A principios de marzo, el sindicato de guionistas (WGA), que cuenta con 11.000 miembros, y la Alianza de productores de cine y de televisión (350 productoras y estudios) suspendieron su primera ronda de negociaciones por falta de resultados después de seis semanas infructuosas.

Guionistas y actores afirman que sus derechos son ridiculizados y exigen un aumento considerable de sus remuneraciones. Piden principalmente percibir los dividendos por un trabajo que desde hace algunos años se beneficia de una mayor distribución en Estados Unidos y en el extranjero gracias al video, el DVD, a la televisión por cable y por satélite, y ahora también a Internet. Los guionistas también reclaman una modificación en los créditos de las películas, aparecer con la misma categoría autoral que el director.

Las divergencias parecen tan insuperables que todas las partes se comportan como si una huelga fuera inevitable. Los productores tratan de terminar lo más rápidamente posible los proyectos que tienen en curso antes de que aparezcan los primeros piquetes. En definitiva, en Hollywood el ambiente no está para muchas fiestas. «Los Oscar han sido eclipsados por la huelga... Este no es el momento de celebrar. Es un momento muy serio», dijo a «Los Angeles Times» el agente
John Fogelman. Según varias estimaciones, un paro laboral de actores y guionistas tendría consecuencias desastrosas para la industria y para la economía local, y podría causar pérdidas de hasta 2.000 millones de dólares mensuales.

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