22 de febrero 2002 - 00:00

Pedro Almodóvar: "Llorar tiene un efecto balsámico"

Pedro Almodóvar
Pedro Almodóvar
Madrid.- Tres años después de « Todo sobre mi madre», que le significó el Oscar a la mejor película de habla no inglesa, así como el premio correspondiente al mejor director en el festival de Cannes, Pedro Almodóvar estrenará el próximo 15 de marzo «Hable con ella», sin duda una de las películas más esperadas de la temporada.

Su guionista y director la define como una historia «sobre las heridas que provoca la pasión». Un melodrama surgido a través de la lecturas de varias noticias aparecidas en los periódicos, con las que el cineasta manchego ha creado una historia muy personal, como todas las que suele filmar. Para Almodóvar, que confiesa llorar como espectador, « llorar en el cine tiene un efecto muy balsámico». Tras desechar otros proyectos, caso «La mala educación» porque no encontró los intérpretes adecuados, el director de «La flor de mi secreto» y «Carne trémula» se decidió a rodar «Hable con ella». Un film de atractivo y se diría que casi insospechado reparto. Javier Cámara («al que no había visto en series televisivas, porque yo no veo la televisión: sólo en el primer 'Torrente', y me gustó mucho») interpreta a un hombre, Benigno, para quien ser enfermero se ha convertido en un modo de vida y en su propia vida.

Cuidó de su madre enferma, siempre al lado de la cama, y ahora está al lado de una bailarina (Leonor Watling) que se encuentra en coma a causa de un accidente. En esta situación se producirá su reencuentro con Marco ( Darío Grandinetti), un periodista argentino, traumatizado por una pasada experiencia amorosa, ahora haciendo compañía a su novia, también en coma, una novillera ( Rosario Flores) que sufrió una grave cornada en el ruedo.

Mariola Fuentes
(en el papel de una enfermera), Paz Vega, Fele Martínez y Chus Lampreave -que en el pasado figuró en películas tan almodovarianas como «Entre tinieblas», «¿Qué hecho yo para merecer esto?», «Matador», «Mujeres al borde de un ataque de nervios» y «La flor de mi secreto»-, Geraldine Chaplin («a la que pedí que hablara con sus mil acentos»), Loles León, José Sancho o Ana Fernández completan el reparto.

Cambio

El director de fotografía -una novedad en el cine de Almodóvar- es Javier Aguirresarobe, flamante ganador del premio Goya correspondiente a la fotografía de «Los otros». Admite el cineasta que la gente «a veces me para por la calle y me pide que haga comedias. Se han reído tanto con mis películas que quieren seguir riéndose. Pero, realmente, mi tendencia en la última década, ha sido el melodrama. De cualquier modo, en 'Hable con ella', gracias principalmente a la complicidad que ha existido con Javier Cámara y por lo bien que éste se llevaba con Mariola Fuentes, salían momentos también muy divertidos, pero los he dosificado, porque pensaba que podía resultar algo contradictorio».

El Almodóvar de los últimos años quiere «hacer llorar más que reír. Me he ido inclinando más hacia el drama o el melodrama, siempre con distintas intensidades, que a la comedia». Admite que resulta difícil hablar de su nueva película: «Lo más fácil es verla. Yo pienso que el espectador la entenderá muy bien. Es difícil comentarla porque todos los elementos que configuran 'Hable con ella' son muy fuertes. Pero no es un melodrama tremebundo. Mi película ya ha sido vista por diversas personas y verla produce el efecto contrario. Un efecto yo diría que totalmente balsámico. A pesar de que las emociones que provoca al final son muy contundentes. Yo pienso que lo mejor es dejarse ir y llorar».

Uno de los grandes secretos de
«Hable con ella», aunque algo desvelado estos días porque en los cines ya se proyecta el tráiler de la película, reside en un curioso ejercicio de cine dentro del cine. En un momento de la historia, Benigno va a la Filmoteca y ve un film de 1924, titulado «El amante menguante». Son siete minutos de película filmada por Almodóvar en el estilo del cine expresionista de los años veinte, interpretada por Paz Vega y Fele Martínez.

Almodóvar
reconoce que cuando contrata a los actores se produce un doble fenómeno: por una parte saben que para su carrera puede resultar muy importante rodar una película con él, pero también se sienten cohibidos. ¿Le tienen miedo? «Pienso que, simplemente, les pongo nerviosos. Pero eso es algo que debo apechugar. Me ocurre con actores a los que ya conozco y con quienes he trabajado en otros films.

Nuevos o veteranos en mi cine, los primeros días de ensayos se muestran muy nerviosos. A los veteranos, les digo: 'Pero si soy el de siempre, tocadme, coño'. Sé que es algo que se pasa en dos o tres días, una vez que empezamos a trabajar. Sólo es cuestión de tener paciencia.»

El cineasta se muestra muy satisfecho con el «cast» de
«Hable con ella». Especialmente con Cámara, Grandinetti, Watling y Flores, que interpretan los personajes más intensos.

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