19 de febrero 2004 - 00:00

"Peter Pan" era el de Disney

«Peter Pan» (id., 2003, habl. en inglés o dobl. al español). Dir.: P.J. Hogan. Int.: J. Sumpter, J. Isaacs, R. Hurd-Wood, L. Redgrave.

"Peter Pan" nació en Inglaterra, hace ya tiempo, como una obra sobre las niñas que se van haciendo señoritas, los niños que se niegan a perder la infancia, y, también, los niños perdidos, tanto huérfanos como escapados de padres golpeadores o destinos de fábrica, que vagaban en tribu por las calles de Londres (hoy diríamos chicos de la calle, formando ranchadas). Coherentemente, con las ganancias del libro el autor fundó un asilo infantil, y le dejó sus derechos. Al que desde entonces debe aportar quien pretenda hacer una nueva versión, escrita, cantada, filmada, como sea. Quizás ahí esté el mayor mérito de la película que ahora vemos, hecha con actores en medio de abundantes trucos digitales.

El otro mérito, es que el público saldrá con ganas de ver inmediatamente de nuevo la versión Disney en dibujo plano. Que con menos despliegue, es mucho más linda. Esta de ahora le rinde ocasionales tributos, por ejemplo en el diseño de la perra, e incluso reconoce el aporte de la continuación Disney, con una narradora en off que resulta ser la propia Wendy años más tarde. Pero cuando quiere navegar por cuenta propia resulta algo pesada, con chicos sin demasiada gracia, una Campanita sobreactuada, música de fondo continua y pomposa, y encima algunos saltos de continuidad.

• Variaciones

Interesan en cambio algunas variantes. Por ejemplo, las sirenas son unas indochinas membranudas y malignas, Garfio tiene su costadito humano y seductor (su veneno es «una mezcla de malicia, celos y desilusiones»), y Wendy no sueña inicialmente con Peter Pan, sino con transformarse en una mujer pirata. Para que no sea tan machona, su tía le habla de otro tipo de aventuras: buscar al «dueño de su beso», algo así como el chico cuya boca calce perfecto en la suya.

Se cruzará luego la indiecita Tigre Lily, bien rápida en la materia, frente al demorado (por lo que se espera y luego por lo que se extiende) encuentro bucal de Wendy con Peter. En ambos casos, toda la iniciativa, y la parte activa, está a cargo de las chicas. Al respecto, se advierte también la evolución de los labios preadolescentes, desde el dibujito fino y apretado de hace medio siglo, a las carnosidades de ésta que parece hija de Brooke Shields, la de «Pretty Baby» y «En la laguna azul».

En otro orden de cosas, se anota una frase de la madre defendiendo un tipo especial de coraje del padre: «el valor de pensar en los demás y cerrar en un cajón los propios sueños». Aunque, si la cinta es para preadolescentes que ya empiezan la rebeldía, bien pudieron ilustrar esto, en vez de poner al tipo como un ridículo que quiere quedar bien con su jefe y ni siquiera pasa la noche en vela esperando a los niños como la madre. Bueno, peor le va al pobre capitán Garfio, cuyo final parece el de un tipo débil, de muy baja autoestima, ya que se deja morir cuando los niños empiezan a gritarle «¡Viejo!, ¡Solo!, ¡Acabado!» (da para pensar).

P.S.

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