(31/12/01) Nueva York (ASN) - El anuncio televisivo de un jugo de naranja, en el que Popeye y su eterno rival Bruto se intercambian gestos tiernos, provocó la reacción indignada de grupos de defensa de la moral norteamericanos, pero gustó a la comunidad gay. En lugar de pelear como siempre por los favores de Olivia, en el anuncio, ambos héroes sólo tienen ojos el uno para el otro. Juegan en una plaza, se divierten pedaleando en una bicicleta doble, y sellan la relación haciéndose tatuar en sus musculosos biceps el mensaje «compañeros de por vida». Ignorando por completo a Olivia que adopta en vano una pose sexy, ambos se alejan pedaleando juntos hacia el ocaso.
Escandalizado, Robert Knight, director del moralista Culture and Family Institute dijo que «Si los padres se dan cuenta de que sus hijos son blanco de una campaña gay cambiarán de marca de jugo de frutas sin dudarlo».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario