La exhibición del seno derecho de Janet Jackson en la final del Super Bowl americano está causando una verdadera psicosis en los medios estadounidenses. Al anuncio de que la cadena ABC, responsable de la emisión de ceremonia de entrega de los Oscar, piensa recurrir a un sistema de censura previa para evitar situaciones escandalosas (como, por ejemplo, el encendido discurso anti-Bush del cineasta Michael Moore en la entrega pasada), se sumó ayer la decisión «voluntaria» de la hermana de Michael Jackson a integrar la lista de presentadores de los Grammy, los premios de la música pop más importantes de EE.UU., cuya ceremonia será transmitida por la CBS (la misma que tuvo que pedir disculpas por el «escándalo» del Super Bowl), también con un retardo de algunos segundos para que cualquier desliz pueda ser cortado o disimulado con una chicharra.
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Lo más curioso, sin embargo, fue la decisión de la cadena NBC de cortar una escena de la serie «E.R. Emergencias», donde se ve el seno de una anciana mientras es sometida a una intervención quirúrgica. El productor del programa, John Wells, clamó «¡censura!» y advirtió que este tipo de actitudes de parte de las cadenas de TV «es el motivo principal por el cual tantos espectadores y productores se vuelven ahora a los canales de cable, que no tienen el hábito de censurar historias contadas en modo responsable», y que la visión del «seno de una mujer anciana en el contexto de una operación médica no se puede parangonar» con lo de Janet Jackson, en el intervalo de una velada deportiva.
Pero el presidente de la NBC, Jeff Zucker, explicó que «hemos llegado a la conclusión que a causa de la atmósfera creada por los eventos de esta semana se ha hecho difícil para nuestros canales afiliados poner al aire esa escena». Como se ve, toda precaución es poca, para los vientos de decencia que soplan hoy en Estados Unidos.
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