6 de julio 2021 - 00:00

Recobrar a un gran hombre, Manuel Sadosky

Pionero de la computación en el país, fue secretario de Ciencia de Alfonsín.

Pedro Kanof. Autor de la exhaustiva biografía de Manuel Sadosky.

Pedro Kanof. Autor de la exhaustiva biografía de Manuel Sadosky.

“Padre de la computación en la Argentina”, creador de la carrera de computador científico, el matemático, físico e informático Manuel Sadosky, que tuvo una labor descollante en el gobierno del regreso a la democracia, es reivindicado por Pedro Roberto Kanof en “Manuel Sadosky, ciencia con conciencia en América Latina” (Paidós). El ingeniero Kanof, discípulo, colaborador y amigo de Sadosky, desarrolla su actividad docente e industrial en Italia y los Estados Unidos, publicando obras ligadas a la defensa ambiental. Desde su casa en Milán dialogamos con él.

Periodista: “La Defensa Nacional pasa por las escuelas” ha quedado como una frase emblemática de Sadosky.

Pedro Roberto Kanof: Esa frase indica cómo Sadosky unió su pasión política con su formación científica. Se sentía un continuador de Sarmiento. Por sus ideas y sus actos se incorpora a ese pensamiento progresista-liberal de la Argentina que pasa por Alberdi, Sarmiento, Ingenieros, Aníbal Ponce, Martínez Estrada. Desde joven luchó por mejorar la educación. Inicialmente como activista, después como dirigente estudiantil y luego como docente y funcionario.

P.: ¿En qué medida, siendo ya un destacado científico internacional, trasladó ese ideario a las matemáticas?

P.K.: Sadosky consideraba que la ciencia debía servir a la gente, por eso desde joven fue un matemático aplicado, no un matemático teórico. Nuestros diálogos, que podían comenzar por planteos teóricos, siempre terminaban derivando a cuestiones concretas de interés nacional. Hacía preguntas que señalaban su interés por el desarrollo del país, por ejemplo qué está pasando con la energía atómica, o cómo está la producción de aluminio, qué hay de la industrialización de la pesca, o la Argentina está al día con los avances tecnológicos o no. Es en ese sentido que dejó esa frase memorable de que la Defensa Nacional pasa por las escuelas.

P.: Luego de que las dictaduras militares lo llevaran a expatriarse, con el regreso de la democracia fue convocado a formar parte del gobierno de Alfonsín.

P. K.: Muchas veces me pregunté cómo habría sido su relación con Alfonsín, luego de que en 1983 lo pusiera al frente de la Secretaría de Ciencia, Tecnología y Desarrollo. Aunque eran amigos provenían de ideas políticas diferentes. Supe que al presidente radical no le importaba tener entre sus ministros a alguien más zurdo que él. Lo importante era lo que lograban juntos. Me imaginé el diálogo cuando le ofreció el cargo. Sadosky le pudo haber dicho: no se asuste don Raúl, en Francia De Gaulle tuvo como Ministro de Cultura al comunista Malraux y les fue muy bien. Entre lo mucho que hizo Sadosky desde el gobierno fue recuperar a los científicos que por las dictaduras militares, comenzando por la que llevó a cabo “la noche de los bastones largos”, se habían expatriado, entre los que estaba el Premio Nobel César Milstein. Otra fue la creación de la Escuela Superior Latinoamericana de Informática donde se formaban científicos que ayudaron a minimizar nuestra brecha tecnológica con los países desarrollados. En su actividad multifacética también sobresalió en la planificación del uso de la energía solar en el ámbito agropecuario, en el apoyo a la industria petroquímica, en el estímulo a la electrónica y a la biotecnología, el impulso a investigaciones que sirvieran para enfrentar los problemas derivados del agujero de ozono y el cambio climático..

P.: Y mucho antes trajo a Clementina, la primera computadora de la Argentina, que medía como 20 metros.

P. K.: Era una computadora a válvulas, eso hizo que requiriera aire acondicionado con un doble consumo de energía. Pero lo más importante no fue la máquina sino lo que se hizo con ella. Se elaboró un sistema de la Cuenca del Plata, algo que hoy vuelve a estar a la orden del día. El problema de nuestra hidrovía fue tratado con un modelo matemático con esa computadora primaria. Penosamente ese trabajo fue interrumpido por “la noche de los bastones largos”. Los bárbaros que arrasaron las facultades no supieron la enorme importancia que habría tenido para el país saber con rigurosa precisión el sistema de nuestra hidrovía.

P.: ¿Qué está escribiendo ahora?

P.K.: Hace unos meses salió aquí, en Italia, “Inondare le strade di biciclette, Per una política della mobilità sostenible e incluisiva”. Vengo trabajando hace mucho sobre el problema ambiental y las soluciones al hacinamiento, en particular sobre el transporte en áreas urbanas y suburbanas. Ahora trabajo sobre lo fundamental de ese libro: un nuevo modelo de sistema de transporte. Basado en el uso de bicicletas mi modelo es diferente y más seguro que el bikesharing que se utiliza en la CABA.

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