Las esculturas de Lucía Pacenza, una de
las atractivas muestras (junto a las de
Gallina, Waisman, Sakai, Abot, Barcala y
Court, entre otras) con las que el Centro
Recoleta inicia su temporada número 25.
Seguramente «Arco del Sol», escultura monumental de Lucía Pacenza emplazada recientemente en el Parque Internacional de Esculturas de la Universidad Nacional de Canberra, Australia, no será degradada como lo fue su Monumento al IV Centenario de la Segunda Fundación de Buenos Aires en Av. Libertador y Udaondo, actualmente protegida por rejas, una de varias de sus obras realizadas para espacios públicos.
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Artista de conocida trayectoria, fue convocada en 1979 para el consagratorio Premio Palanza y posteriormente Premio Trabucco en 1995/98/2001, Lucía Pacenza pliega el mármol blanco inmaculado de Carrara, convierte sus piezas en formas orgánicas que, en algunos casos, están contenidas por formas rígidas. Por ejemplo, «Ríos del Sur, Paraná» o en ritmos torrentosos como «Ríos del Sur, Limay», ambas de 1997. Paralelamente a los grandes volúmenes y buscando nuevas formas de expresión, Pacenza presenta una serie de cajas «Espacios-Contenidos» (2005). Son fragmentos rigurosamente trabajados que no obstante su pequeño tamaño, 10 x 20 x5 cm, tienen característica de monumentalidad.
Este tipo de trabajo se ve enriquecido en otra serie, «Buenos Aires» (2004), en la que la escultora utiliza como fondo, fotografías de arquitecturas o monumentos emblemáticos de la ciudad que dialogan urbanísticamente, una de sus utopías y por qué no, de los habitantes que la aman. Clausura el 10 de abril. • «Esperando una Respuesta», de Claudio Gallina, constituye un verdadero montaje teatral. La utilería, los actores, el autor y el público, así, en ese orden. Al correrse el telón nos reencontramos con pupitres, pizarrones, cuadernos, los actores con guardapolvos blancos, tanto en actitud concentrada como lúdica. No podía faltar el pizarrón con problemas a resolver, sólo que no está la regla de tres simple sino preguntas que no tienen respuesta, por ejemplo, si una familia puede seguir comiendo después del día 10 del mes. También una rayuela que encierra la palabra cielo entre signos de interrogación o cómo explicar la imagen de un piquete de alumnos en una clase devastada.
Tampoco faltan los pupitres que conservan las huellas de vaya a saber cuántas esperanzas o frustraciones. El autor tira una mancha de tinta, ésta se expande y los actores quedan en un centro luminoso, sus guardapolvos blancos lo enfatizan, es que las luces del escenario los enfocan soñando o esperando una respuesta. El público, al principio, esboza una sonrisa nostálgica pero allí está el autor para llamarlo a la realidad, esta otrora venerada escuela argentina ¿volverá a tener vigencia?. Al menos, con su arte, Gallina intenta hacer la pregunta. Clausura el 10 de abril. • En 1997, Claudia Waisman exhibió obras cuyos títulos aludían a las tribulaciones cotidianas a las que el sufrido habitante de la urbe está sometido, es decir, colas interminables, expedientes perdidos, reclamos infructuosos, una red inexpugnable llamada burocracia y los inimputables personajes que la crean. En su segunda muestra individual, la serie « Máquinas», ostenta como imagen central a la máquina de escribir L.C. Smith. Cierta generación la mira con nostalgia, algunos escritores se resisten orgullosamente a reemplazarla, otras la consideran antediluviana, pieza de museo o la desconocen totalmente. «Trabajo en Negro», «Relación de Dependencia», «Reconversión», «Tiempo Productivo», «Bolsa de Trabajo» muestran a diminutos y humillados seres que pululan sobre ellas y que se resisten casi inútilmente a las consecuencias de este lenguaje cotidiano, más enfatizado aún con el advenimiento de las computadoras. Clausura el 17 de abril.
Con estas tres muestras junto a las de Kasuya-Sakai, Abot, Barcala y Court, ya comentadas en esta columna, además de otras de excelente nivel, el Centro Cultural Recoleta abre una temporada en la que festeja 25 años. Para muchos artistas de diferentes disciplinas el Centro fue su primera oportunidad o su consagración. Cuando el 25 de noviembre celebre su cumpleaños se habrán iniciado una serie de reformas que finalizarán a mediados de 2006 sin que ello implique cerrar sus puertas, a cargo del Arquitecto Clorindo Testa, autor original de la última obra realizada.
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