28 de febrero 2002 - 00:00
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Ariela Naftal (1966), egresada del Instituto Municipal de Cerámica, discípula de Miña Stempelsztejn, Nora Correas y Osvaldo Decastelli a quienes considera fundamentales en su formación, exorciza sentimientos de impotencia contenida durante su adolescencia. Ella quería contar sus experiencias, preguntar, dialogar pero sólo contaba con el silencio -no precisamente del televisor-por toda respuesta.
Es así que los platos de cerámica sobre pedestales nos van dando indicios de sus rabias corporizándolos en una comida no apta para paladares complacientes: espinas oxidadas que emergen de una superficie raspada, un cuchillo clavado, una cuchara que ultraja la superficie, alambres que la surcan, dientes amontonados o supuestas verduras que pugnan por salir de su interior. Hasta que llegamos a la mesa, foco del conflicto, cuyo centro está ornado por la concavidad de la pantalla en la que se suceden las grotescas imágenes y el ruido. Un plato muy blanco con las huellas de las lágrimas es el testimonio final y quizás el fin de su angustia. «Huellas del Desencuentro» (Clausura el 16 de Marzo en Elsi del Río, Espacio de Arte. Arévalo 1748).
Continuando con la difusión de obras de artistas jóvenes, la Galería Archimboldo presenta en la sala 10 del Centro Cultural Recoleta la exposición «Desequilibrio» de Marina Sábato. Las pinturas, de fondos generalmente sombríos en cuyos bordes asoman cabezas de animales, rostros esquemáticos casi de historieta, pintura plana, una estética no encasillable, una suerte de hibridación en la que Sábato no propone narración alguna. Lo que sí llama la atención es la serie de 12 dibujos, pluma, a la que hay que mirar muy de cerca y recorrer el trazo seguro de una imagen que aparece más definida asociada con lo barroco.
Combina con gran destreza fragmentos de animales con figuras humanas, un erotismo no explícito, una extraña conjunción reveladora de un mundo personal, fantástico, de encantamiento. Nacida en París en 1969, se formó en los talleres del Museo Larreta y más tarde con los maestros Luis F. Noé y Carlos Bissolino. Participó, entre otras muestras, en «Autorretratos» (Centro Cultural Borges, 2001) y fue seleccionada por la Fundación Klemm para la apertura de su Espacio Joven (2001). (Hasta el 17 de marzo.)




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