17 de febrero 2018 - 19:29
Rod Stewart en GEBA: la voz de todos los clásicos
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El cantante británico desplegó su encanto ante 21 mil personas en una noche donde no faltaron los hits y las canciones de amor.

Hay más camisetas del Celtic, el club de sus amores que del propio artista. Sigue el clásico "Some guys have all the luck" y todos gritan. Luego de recurrir al fraseo de "Tonight´s the night", tema perteneciente A night on the town -el disco de 1976 con el que comenzó a alejarse del rock and roll hacia un estilo más festivo, algo que luego confirmó dos años después con Blondes have more fun-, el músico aprovechó para agradecer a una bodega y se tomó una copa de vino.
Cuando el campo tiene un sector V.I.P a veces es mejor ver algunas canciones a través de los celulares de los presentes -la tecnología hace milagros-. Pasa "Forever young" y luego de otro cambio de vestuario, Rod alarga el tema como una expresión de deseo. El sonido de la guitarra de Beck vuelve para "People get ready" mientras una formación del Mitre aparece por detrás del sector de los palcos más V.I.P que el V.I.P.
"Esta la van a cantar conmigo", dice y, con razón, ni bien se escuchan los primeros acordes "The first cut is the deepest", de Cat Stevens. El tandem "I dont wann talk about it" y "Have i told you lately" es demoledor. Están los que se abrazan, los que se miran y esos dos que aprovechan para dares un beso en el momento indicado. "Azul por las lágrimas/ negro, por los miedos de la noche". Hay estrellas. Muchas.

La banda es perfecta. Las mujeres tocan instrumentos, bailan, cantan y juegan con Rod. Si el músico necesita un descanso se lo dan con creces -su voz es una fuente inagotable-. Otro cambio de ropa y "Soccer time" según anuncian las pantallas -un británico como Roderick no debiera permitirlo. Clásico. El músico patea varias pelotas para distintos puntos -ya no son tantas como años anteriores-. Conrad Korsch aprovecha el momento que no tiene ningún bajista en la historia y juega con el slap. La gente grita. Por las pelotas, claro.
Pasa uno de sus clásicos más viejos -"Maggie May"-, se pone el sombrero y saca a relucir su charme para "Da ya think i'm sexy'", uno de los momentos más esperados por la gente. "Baby Jane" preanuncia el fin de una noche corta pero siempre agradable. El himno "Salling", lo confirma.
En su quinta visita al país, Rod volvió a dejar en claro su poder de convocatoria -más de 21 mil personas- y su facilidad para conectar ya sea a través de una canción, una copa de vino o un simple traje floreado.


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