Roma tiene iglesia de Meier

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Acaba de ser inaugurada la iglesia Dives in Misericordia, obra que ganó el gran arquitecto Richard Meier en el concurso internacional del Vicariato de Roma. Ubicado en el panorama suburbano de Tor Tre Teste, el proyecto se destaca por la riqueza simbólica que surge de la trama de aspectos constructivos, estéticos y religiosos. El trabajo es un ejemplo paradigmático de Meier como exponente del «purismo formal del modernismo».

El maestro norteamericano ha permanecido fiel a la visión de los Five Architects de Nueva York (grupo integrado además por John Hedjuk, fallecido en el año 2000, Charles Gwathmey, Peter Eisenman y Michael Graves), que entre fines de la década del 60 y comienzos de la siguiente tuvo destacada influencia en la reorientación de la arquitectura estadounidense y desarrolló un programa proyectual fundado sobre la razón moderna. Todos los miembros de este grupo pasaron por Buenos Aires en ocasión de las nueve Bienales de Arquitectura entre 1985 y 2001.

En la iglesia romana las estrategias de Meier se manifiestan en la organización espacial, en la plasticidad del conjunto y en las transparencias y la exaltación de la luz.

En Dives in Misericordia desplegó anchas «velas» de concreto blanco, realizadas con 256 piedras prefabricadas. Los perfiles de las «velas» están compuestos por tres arcos de circunferencia con un mismo radio que combina con la pared central para componer la nave principal. La curvatura de las «velas» es en realidad la versión vertical de una matriz circular que representa el plano horizontal de la participación y la ecclesia (la asamblea del pueblo). Por tratarse de una iglesia, la dialéctica entre el exterior y el interior se potencia: se impone como masa monumental y como medio para la meditación y la comunión.

En 1962 a los cinco años de obtener su diploma en la Universidad de Cornell,
Meier (1934) abrió su oficina, después de haber trabajado en Skidmore, Owings y Merril, y en el estudio del gran maestro alemán Marcel Breuer.

Interesado en las experiencias de
Le Corbusier y de Wright, Meier fue definiendo un estilo caracterizado por el orden racional y la armonía sensible: el juego de sus volúmenes cúbicos y blancos. La disposición de los interioresbasada sobre la libertad y la flexibilidad de las plantas-, la transparencia ante la luz natural, la implantación en medio de la Naturaleza, hicieron de sus obras verdaderas esculturas en las cuales la rigurosa geometría es animada por un fino impulso estético. Estos rasgos alcanzaron extremos de sutil belleza en la Casa Douglas, en Harbor Springs, Michigan (1973), emplazada sobre un terreno pendiente. Fue el estrellato de Meier, y enseguida sucedieron los encargos de grandes edificios urbanos de índole pública.

La década del '80 iba a deparar a
Meier la realización de dos magnas obras: el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, España, y el Centro J. Paul Getty, de Los Angeles.El Centro Getty, cuyo diseño le llevó siete años fue habilitado en 1997. Verdadera acrópolis de fines de siglo XX, no sólo es el más ambicioso emprendimiento cultural su país sino también una estupenda proeza arquitectónica y urbanística. En cuanto al Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, inaugurado en noviembre de 1995, es un impecable prisma rectangular de hormigón, acero y vidrio, con 14.000m2 de superficie cubierta, distribuidos en tres niveles (planta baja y dos pisos elevados).

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