27 de noviembre 2001 - 00:00

Salgán da clase ahora en libro

Horacio Salgán
Horacio Salgán
(27/11/2001) Durante muchos años, Horacio Salgán prometió la edición de un libro sobre el tango. Y, finalmente, el hecho se produjo. Uno de los más grandes músicos vivientes de la música de Buenos Aires, terminó su «Curso de tango» y lo publicó hace pocos días en una edición propia. Sin dudas, la lectura del libro por estudiantes, profesores, musicólogos y curiosos, traerá muchas controversias.
 
Las posturas estrictas y tradicionalistas de
Salgán sobre algunos temas, la excesiva «escolaridad» de su discurso, su actitud de indiferencia hacia la renovación emprendida por Astor Piazzolla, y hasta algunos planteos filosóficos sobre la música y el arte, merecerán la discusión. Pero, es obvio que por tratarse de quien se trata, merecerá al mismo tiempo la atención cuidadosa de todos quienes tienen alguna relación con la música de este país.
 
En plena actividad como pianista -al frente del dúo con su viejo compañero
Ubaldo De Lío o del Nuevo Quinteto Real-, es posible seguir escuchándolo en distintos escenarios porteños. Y como parte de la presentación formal de su libro organizó hace pocos días un concierto en el teatro Alvear y, ahora, una clase abierta en el Salón Dorado de la Casa de la Cultura. Así como sucede en el libro, en la clase mostró todo con ejemplos musicales -siempre con la apoyatura de De Lío- y tocó tres temas clásicos de su repertorio: «Hotel Victoria», «El entrerriano» y «Fuimos», que usó para ilustrar algunos aspectos técnicos del tango.

Perfil

Vestido con su habitual saco claro, locuaz y de excelente humor, frente a una concurrencia de 400 personas, entre ellas muchos jóvenes, que desbordó el espacio del Salón Dorado, Salgán habló sobre los orígenes del tango y de su nombre, de los cambios armónicos que tuvo el género a lo largo de su historia, del aporte de Francisco y Julio De Caro.
 
Pero, además, en los 50 minutos que duró el encuentro, contó anécdotas de sus tiempos de pianista en el cine mudo y de su experiencia como organista de iglesia. Y, después de cerrar musicalmente con
«La cumparsita» y «El clavado», se fue tan ovacionado como cuando entró. Esta clase-presentación fue la primera de una serie de clases magistrales que Salgán ofrecerá a lo largo de 2002 con el auspicio del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

R.S.

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