Praga (Reuters y ASN) - En 1781, Wolfgang Amadeus Mozart estrenó su ópera «Don Giovanni» en el escenario del Teatro de la Opera de Praga. Más de dos siglos después, el músico austríaco ha vuelto triunfante al mismo escenario, en forma de cine. Con un teatro lleno de prestigiosos invitados del cine, las artes y la política, el director de cine Milos Forman presentó el pasado fin de semana la versión integral de su película «Amadeus», que ganó la mayor parte de los Oscar en 1985.
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La nueva versión incluye unos 20 minutos adicionales con nuevas secuencias, enriquecidas gracias a las nuevas tecnologías y con un sonido remasterizado digitalmente. Añadir 20 minutos a una película que ganó ocho premios Oscar, incluyendo el de mejor película, director, actor ( F. Murray Abraham que interpretaba al rival del maestro Antonio Salieri), podría verse como una maniobra destinada a conseguir grandes beneficios de ventas, en estas épocas que numerosos films, desde «Apocalypse Now» hasta «E.T.» y «La bella y la bestia», tienen su propia versión «integral».
Pero Forman, relajado y gozando de la vuelta a su país de origen, rechazó esos comentarios y dijo que la nueva película en realidad le muestra al público lo que fue la primera idea para ser proyectada. «No buscamos escenas descartadas y las incluimos por el único afán de vender un nuevo producto. Cuando rodamos la película y la vimos por primera vez, esos 20 minutos estaban en la película», dijo Forman a la prensa en Praga, después de una gala que tuvo lugar en la tarde del sábado a la que asistió el presidente checo, Vaclav Havel. «En su momento, con el productor Saul Zaentz, tuvimos miedo», agregó. «Esperar que el público se sentara y pasase más de tres horas viendo una película sobre música clásica... Simplemente, entonces creímos que era mejor cortar cualquier cosa que no impulsara la trama». Forman sonreía cuando se le hablaba sobre cómo las autoridades comunistas de Checoslovaquia, que estaban en el poder cuando se rodó la película, continuamente le denegaban el permiso para volver a Praga. Consideraban que era una amenaza para la estabilidad social, y que alguien que había dejado el país para viajar a Occidente podría contaminar a las masas con nuevas ideas. Entonces se dio cuenta de que tenía un proyecto para ofrecer. «Había pocos lugares en los que pudiéramos rodar la película:Viena, Budapest o Praga. Viena era demasiado cara, así que no podía hacerse allí. Budapest es bonita, pero estaba muy dañada por los conflictos armados», dijo el director. «Pero el tiempo se ha detenido en Praga. Y cuando pedí permiso para venir aquí a rodar, olfatearon los dólares y nos dejaron», explicó el director.
La banda sonora de la película ha sido enriquecida con temas de Mozart. Forman dijo que la música es una de sus partes favoritas en esta nueva versión. «Las secuencias extras añaden cosas, pero el tercer personaje principal de la película es la música. Algunas veces la música es inclusive más importante que las palabras, hace que el corazón sienta de un modo más apasionado», dijo.
•Los añadidos
Los 20 minutos adicionales definen un poco más las características de algunos personajes, sobre todo el de Salieri: algunos momentos en donde se la ve a su esposa, que en la versión original no aparecía nunca, le otorgan por un lado un perfil más «humano», a la vez que liman ese aspecto homoerótico en su odio hacia el genio, que sin embargo no se desvanece del todo.
Otras dos escenas íntegras que se añaden a esta versión tienen que ver con la humillación. En la primera un Mozart antipático, luego de la triunfal première de «El rapto en el serrallo», rechaza una invitación a cenar con su amante (la diva Katerina Cavalieri) y Salieri, ya que prefiere unirse a su ingenua novia y futura esposa Constanze.
En la segunda, Constanze (Elizabeth Berridge) se ve rechazada por Salieri cuando ella le ofrece sus favores para que éste apoye la carrera de su esposo, que ya ha caído en desgracia. Del mismo modo, también se restauró una pequeña escena adicional a la anterior en la que Mozart consuela a su afligida esposa.
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