22 de noviembre 2001 - 00:00
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Obtenido el sí del mismo director de la primera parte Joseph McGinty) la Columbia negocia afanosamente con Cameron Díaz, Drew Barrymore y Lucy Liu para apurar el rodaje de «Los ángeles de Charlie II». La ansiedad del estudio se comprende teniendo en cuenta que el anterior film sobre la vieja serie de TV recaudó la saludable suma de 125 millones de dólares sólo dentro de Estados Unidos el año pasado. El muy solicitado McGinty (conocido en Hollywood como «McG») ha estado considerando varias ofertas, principalmente de Universal, para que dirija «The Cat in the Hat» (El gato en el sombrero), así como «Dreadnought», también de Columbia. Fuentes allegadas a la producción dijeron que el director está esperando importantes modificaciones al guión de «Dreadnought», sobre un encubrimiento del derribo de un avión de pasajeros durante un ejercicio de entrenamiento naval, proceso muy necesario después de los ataques del 11 de septiembre. Eso dejó a McG en condiciones de dirigir «Los ángeles de Charlie». Respecto de las actrices, hasta el momento, la preocupación mayor se centra en Cameron Díaz, quien debería liberarse de otros pre-compromisos para volver a ser un ángel.
Klaus Kinski «despreciaba al género humano», afirma su hija Pola (hermana de la bellísima Nastassja Kinski) en una entrevista que publicó el diario alemán «Bild» con motivo de los diez años de la muerte del talentoso y controvertido actor que se cumplen mañana. Kinski, a quien el director Werner Herzog dirigió (además de protagonizar legendarias peleas) en algunas de sus mejores interpretaciones, como «Fitzcarraldo», «Aguirre, la cólera de Dios» o «Nosferatu», no dejó ninguna herencia a sus hijas, ni a Pola, de 46 años, ni a Nastassja, de 40. «Tengo pocos recuerdos positivos de mi padre, y cuando alguien habla de él como genio de la sensibilidad se me revuelve el estómago», relata Pola Kinski, quien añade que «esa gente nunca le conoció y no sabe hasta qué punto despreciaba a las personas. Mi padre dejó tras de sí una huella de devastación, hirió a todos los que estaban a su alrededor una y otra vez», lamenta Pola. «Quien quiera saber cómo era mi padre sólo tiene que ver sus películas. Era un ególatra excéntrico para el que sólo contaba su opinión», remata la hija desconocida de Kinski.

