16 de marzo 2005 - 00:00

Show de tap tiene notables oficiantes

«Buenos Aires Tap» es un logrado espectáculo de cámara protagonizado por bailarines con el exacto sentido rítmico, la simpatía y la gracia que exige el tap.
«Buenos Aires Tap» es un logrado espectáculo de cámara protagonizado por bailarines con el exacto sentido rítmico, la simpatía y la gracia que exige el tap.
«Buenos Aires Tap». Coreog., dis. de vest. y dir. gral.: M. Povoli. Arreglos musicales: G. Goldman y S. Giunta. Luces: M. Pelliza y G. Pérez. (Moliére, Balcarce 682, viernes y sábados.)

Lo primero que llama la atención en un espectáculo como «Buenos Aires Tap» es la capacidad de los artistas argentinos para adaptarse con facilidad a los géneros y estilos de danza más disímiles y aun alejados de su propia idiosincrasia. En este caso, un grupo de diez celebrantes (dos cantantes y ocho bailarines), resuelven con flexibilidad y óptima preparación técnica un atractivo show de tap.

Buenos Aires, permanentemente a la vanguardia del espectáculo internacional mostró hace poco tiempo en la calle Corrientes una muestra contundente del talento argentino en esos territorios con «Jazz, Swing, Tap», un espléndido producto de Alejandro Romay. «Buenos Aires Tap» es un show de cámara apto para las reducidas dimensiones del espacio escénico que propone el teatro concert Moliére y está liberado de toda atadura argumental. A lo largo de algo más de una hora una sucesión de canciones y melodías apropiadas para el baile con chapitas -donde no falta ni una incursión por la música del Barroco ni un fragmento de «Porgy and Bess», de Gershwin («Summertime», naturalmente)- diseñan un fresco colorido y acentuadamente rítmico con la participación, en los distintos sets, de una compañía integrada por Mónica Povoli (que dirige el espectáculo además de aportar los diseños de vestuarioy las coreografías), junto a Ana Gutiérrez, Laura Morandini, Juan Pablo Nappi, Rodrigo Pedreira, Maximiliano Pelliza, Bárbara Podestá, Romina Vázquez, Paula Sempé y Natalia Cociuffo.

El tap no sólo exige bailarines con un exacto sentido rítmico sino también actitud, simpatía, gracia en los brazos y las manos y fundamentalmente un gesto pícaro y cómplice para acompañar cada movimiento. El elenco de «Buenos Aires Tap» posee todos estos requisitos y hasta podría decirse una «mística» de la danza con golpecitos.

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