2 de diciembre 2021 - 00:00

Sobresale Will Smith como el padre de dos campeonas de tenis

Basada en la vida real de Venus y Serena Williams, y de los prejuicios que debieron enfrentar. Uno de los primeros films que trata bien un deporte poco afortunado en la historia del cine.

Rey Richard. Un formidable Will Smith, entrenador de tenis.

Rey Richard. Un formidable Will Smith, entrenador de tenis.

Salvo algunas pocas escenas grandiosas en “Extraños en un tren” de Alfred Hitchcock, el tenis nunca ha tenido grandes contactos con el cine. Hace unos años vimos una buena película sobre el duelo interminable entre John McEnroe y Bjon Borg, pero esta flamante “Rey Richard” está a otro nivel. Uno de los grandes problemas para hacer de algo relacionado con el tenis una buena historia es que es un deporte de gente individualista y eso no abre nunca las perspectivas para un film interesante. Esto no pasa con esta biopic de la familia de las celebridades del tenis Venus y Serena Williams que está contada, mas que nada, desde la perspectiva del padre de las chicas, o sea el Rey Richard al que se refiere el título.

La primera mitad de la película es una lección de narración cinematográfica, con un Will Smith metido en su personaje que le cuenta, en una brevísima narración en off, que de donde él viene no había tiempo para un deporte de blancos como el tenis, ya que los jóvenes estaban más ocupados corriendo lejos del Ku Klux Klan, para luego correr de un club a otro intentado conseguir que algún entrenador famoso aceptara gratis a sus chicas, a las que él entrena personalmente con una disciplina férrea peo paternal. Las respuestas de algunos de estos hombres famosos son poco esperanzadoras, con respuestas como “por qué no prueban con el básquet” y cosas así. Pero el padre lo logra, aunque sólo con entrenamiento para una sola, y la elegida es Venus. Pero las dos hermanas se adoran, y pronto Serena también esta ganando copas junto a su hermana mas célebre.

En el medio de todo esto hay mucho drama de ghetto, tensión racial y por supuesto algún toque de racismo. Richard logra que lo muelan a palos los jóvenes negros de su propio barrio que creen ser los dueños de la cancha de tenis y quieren salir con las tenistas, y también hay unas miradas raras en los primeros juegos de Venus, cuando el entrenador de una contrincante blanca -como todas sus rivales, dado que hacia 1991 casi no había negros en el tenis- hace trampa desvergonzadamente.

La segunda mitad del film está al nivel de la primera, sólo que el guion lógicamente tiene que abrirse a otras subtramas, todas interesantes y llenas de humor, ritmo, y por supuesto mucho tenis y emotividad, ya que en un punto este drama deportivo es cien por ciento inspiracional. Las actuaciones son excelentes, empezando por un formidable Will Smith y un Jon Bernthal que, por una vez, puede escapar de los estereotipos del villano. La constante música soul esta bien elegida para que el ritmo no decaiga.

“Rey Richard” (“King Richard”, EE.UU.). Dir.: R. Marcus Green. Int.: W. Smith. S. Sidney, J. Bernthal.

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