A esta altura, son pocos los estrenos del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM) que logran generar entusiasmo. Pero el Hombre Araña sigue siendo la excepción. Eso quedó demostrado con Sin camino a casa / No Way Home (2021), que reunió a tres versiones del personaje y se convirtió en uno de los mayores éxitos de la franquicia. Ahora, Spider-man: Un Nuevo Día llegó a los cines del país con una apuesta más terrenal y, sobre todo, más íntima.
Aunque retoma la historia de la película anterior, esta nueva entrega se siente casi como un reinicio para el Peter Parker de Tom Holland. Pasaron cuatro años desde aquel hechizo que lo volvió un desconocido para todo el mundo, y ahora tiene que empezar de cero. Vive solo en un depósito que también usa de laboratorio, confecciona su propio traje y combate el crimen en las calles de Nueva York. Pero detrás de ese héroe que la ciudad admira se esconde una persona que todavía carga con las consecuencias de haber renunciado a las personas que más quería: MJ (Zendaya) y su mejor amigo Ned (Jacob Batalon).
Peter Parker enfrenta las consecuencias de haberse alejado de las personas que más quiere.
Una película sobre el hombre detrás de la máscara
Las mejores historias del arácnido siempre fueron aquellas que lo obligan a lidiar con problemas cotidianos: conseguir un trabajo para pagar el alquiler, sostener una relación amorosa o encontrar el equilibrio entre su vida personal y la responsabilidad de ser Spider-Man. Son esos conflictos los que permitieron que generaciones enteras se sintieran identificadas con él. Pero hasta ahora, la versión de Tom Holland había recorrido un camino diferente, con un Peter Parker adolescente bajo la tutela de Tony Stark, rodeado de tecnología y envuelto en amenazas cada vez más grandes. Esta cinta cambia ese enfoque y, por primera vez en la saga, presenta a un Peter Parker más maduro.
El guion, nuevamente a cargo de Erik Sommers y Chris McKenna, hace de los demonios internos de Peter el verdadero motor de la historia. La crisis que le provoca estar solo hace que su sistema arácnido evolucione de forma descontrolada, llevando incluso a que sus telarañas se vuelvan orgánicas, en un claro guiño a la versión interpretada por Tobey Maguire en la trilogía de Sam Raimi. Al igual que ocurría en Spider-Man 2 (2004), donde Peter perdía sus habilidades por el estrés y la imposibilidad de sostener su doble vida, en esta ocasión el conflicto nace de una herida mucho más profunda: el amor que todavía siente por MJ, quien ya no recuerda quién es.
Un nuevo día, un nuevo comienzo para Spider-Man
Uno de los puntos más interesantes de la cinta está en cómo aprovecha el mundo criminal del Hombre Araña y lo integra dentro de un universo donde él no es el único héroe que protege Nueva York. El Escorpión (Michael Mando), Boomerang, Tarántula, La Mano y Tombstone (Marvin Jones III) forman parte de una galería de villanos que surgen como parte de la rutina diaria del arácnido. Sin embargo, la aparición de una amenaza invisible lleva a Peter a enfrentarse a un enemigo mucho más peligroso que actúa como un reflejo de sus propios miedos.
En esta línea, otra elección acertada es la presencia de aliados como Bruce Banner (Mark Ruffalo) y el implacable Frank Castle, también conocido como The Punisher (Jon Bernthal). Si hay personajes que entienden lo que significa convivir con un monstruo interno, son ellos: un hombre que pasó años intentando controlar a Hulk y un exmilitar marcado por la pérdida de su familia. Las secuencias de Hulk destacan al recuperar una faceta salvaje que no se veía desde Avengers: Infinity War (2018), mientras que la dinámica entre Spider-Man y Punisher combina humor, acción y una inesperada carga emocional.
El Hulk salvaje vuelve para esta entrega del arácnido. Su última aparición fue en Avengers: Infinity War (2018).
La llegada de Destin Daniel Cretton a la dirección también supone un cambio importante respecto a la trilogía anterior. El realizador ya demostró en Shang-Chi y la leyenda de los Diez Anillos (2021) lo bueno que es filmando acción y acá hace uso de cada una de las habilidades del arácnido para poder lograrlo. Esa espectacularidad que genera en los desplazamientos de Spider-Man entre los edificios de Nueva York, además, recuerda a The Amazing Spider-Man 2 (2014). Y por otro lado, las persecuciones y combates tienen una dinámica cercana al videojuego Marvel's Spider-Man de Insomniac Games. A eso se suma la colorida fotografía de Brett Pawlak, con un notable manejo de sombras, que le da un aire comiquero sin perder seriedad cuando es necesario.
Si bien Spider-Man: Un Nuevo Día no es una película perfecta ni mucho menos, acierta al poner el foco en las heridas que Peter lleva adentro. Y eso le alcanza para convertirse, hasta acá, en la entrega más cercana a la esencia del personaje dentro de la saga protagonizada por Tom Holland.
Ficha técnica
Título: Spider-Man: Un nuevo día (Spider-Man: Brand New Day, Estados Unidos/2026). Dirección: Destin Daniel Cretton. Elenco: Tom Holland, Zendaya, Sadie Sink, Jacob Balaton, Jon Bernthal, Tramell Tillman, Michael Mando, Florence Pugh y Mark Ruffalo. Guion: Chris McKenna, Erik Sommers y Justin Kuritzkes. Fotografía: Brett Pawlak. Edición: Nat Sanders, Gina Sansom y Harry Yoon. Música: Michael Giacchino. Distribuidora: UIP (Sony). Duración: 145 minutos.
Nota: La película cuenta con una sola escena poscréditos al final de la función. Si bien no es de las que justifican la espera, sí deja un mensaje enigmático sobre el próximo gran proyecto de Marvel.