1 de agosto 2006 - 00:00

Stone, nuevo emblema de los conservadores

Oliver Stonedurante elrodaje de«TorresGemelas», laprimerapelícula queencaradirectamenteel tema delatentadoterrorista y laactuaciónheroica de losbomberos.
Oliver Stone durante el rodaje de «Torres Gemelas», la primera película que encara directamente el tema del atentado terrorista y la actuación heroica de los bomberos.
Los Angeles (Especial) - Oliver Stone, uno de los cineastas tradicionalmente más odiados por el conservadurismo norteamericano, acaba de ser recibido con los brazos abiertos por quienes más lo detestaban. La razón: su nueva película «Torres Gemelas» («World Trade Center»), cuyo punto de vista patriótico coincide en un todo con el pensamiento de ese sector social y político.

Tanto es así, que la agencia publicitaria encargada de promover su estreno en los Estados Unidos, el próximo 9 de este mes, es Creative Response Systems, la misma que se encargó de derribar la imagen de John Kerry en las últimas elecciones presidenciales. Los diarios «The New York Times» y «Los Angeles Times» le dieron amplio espacio en estos días a este cambio de actitud de la derecha norteamericana con respecto al director de películas «hostiles» y antibélicas, como «Pelotón», «Nacido el 4 de julio» o «Nixon».

El matutino norteamericano cita la definición de L. Brent Bozell, que definió a «Torres Gemelas» como «una obra maestra». Brent Bozell es el titular de la Liga de Padres Ante los Medios Audiovisuales, entidad cuya actividad central es controlar los contenidos de la televisión y eventualmente protestar ante la FCC (el Comfer norteamericano) ante lo que consideren excesos. Clifford May, de la «National Review» (medio que refleja las opniones de los sectores más conservadores de la sociedad) escribió: «Dios bendiga a Oliver Stone. Esta es una de las películas más pro-norteamericanas que usted verá».

Entrevistado por «The New York Times», Stone manifestó que no había elegido a la agencia Creative Response Systems por su postura en las últimas elecciones, sino simplemente porque sabía que había manejado muy bien algunas películas de la firma Disney, como «Las crónicas de Narnia».

«Torres Gemelas», cuyos primeros 20 minutos fueron preestrenados en el último Festival de Cannes, es una crónica de las proezas sobrehumanas llevadas a cabo por un destacamento de bomberos rescatistas de Nueva York apenas se produjo el derrumbe de las torres el 9 de septiembre de 2001. Nicolas Cage interpreta el papel del jefe de esa unidad, compuesta mayoritariamente por hispanos, y cuya capacidad de entrenamiento se vio brutalmente desbordada por la tragedia de ese día.

La visión de la película en funciones privadas ha desconcertado al sector político que solía hacer un deporte atacando a Stone. Justamente, cuando hace algo menos de dos años el director estabaen Cuba rodando un documental con Fidel Castro, y desde allí anticipó su proyecto sobre «World Trade Center», un editorial del diario «The Washington Post» se apresuró a opinar que se trataba de «una maliciosa elección de tema».

La semana pasada, la agencia organizóen Washington una proyección del film a la que fueron especialmente invitados prominentes representantes de sectores conservadores, entre ellos miembros del Concejo de la Familia, la Fundación para la Defensa de la Democracia y el Wilberforce Forum, representante evangelista del Partido Republicano.

Creative Response Systems, durante la campaña electoral que concluyó con la reelección de George W. Bush, sacó a la luz el llamado «escándalo del bote Swift». Esto es, un episodio de presunto heroísmo que involucró a Kerry en 1969, durante la guerra de Vietnam, y que la agencia demostró ser falso (aunque nunca con pruebas lo suficientemente fehacientes como para desmentir del todo al ex candidato del Partido Demócrata).

Stone acaba de declarar que él también «condenaba el episodio del bote Swift», aunque eso no significaba que hubiese cambiado de ideario. Y agregó: «la publicidad es un mercado necesario pero impuro. Nadie es del todo santo cuando se trata de promover un producto, una película o una corriente política».

Otros clientes de la agencia en cuestión son los comités de campaña del partido Republicano, la Coalición Cristiana, el Instituto Manhattan Institute y la Fundación por la Libre Empresa. Sin embargo, entre sus clientes también se encontraron en el pasado algunos estudios de Hollywood, aspecto que pone de relieve no sólo Stone sino también la Paramount Pictures, productora del film. Por supuesto: se trata de no espantar tampoco al público liberal, ya que en definitiva todo es un negocio.

Un vocero de la Paramount, por su parte, reconoció que para las habituales funciones de testeo de toda película no habían sido convocados grupos liberales. La razón era que, para esos grupos, había cumplido su parte la prensa del espectáculo, más ligada a ellos, y que lo necesario era llegar con su mensaje a gente que habitualmente odia el cine de Oliver Stone.

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