"Jardín sonoro": lo natural como nueva experiencia de inmersión

Espectáculos

La experiencia tiene lugar en el Botánico y forma parte del Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA).

Teatro en soledad, al aire libre y a través de auriculares. La pandemia acentuó la tendencia a salir de la caja oscura y volcarse al teatro de inmersión o el site specific, que se refiere a obras de arte, teatro o danza pensadas y creadas específicamente para un lugar. Los recorridos performáticos al aire libre, casi siempre combinados con la tecnología, se convirtieron en un antídoto para evitar las aglomeraciones y la obsesión por el barbijo o el metro y medio de distancia.

¨Jardín sonoro¨, que ofrece su segunda edición en el marco del FIBA a partir del sábado y hasta el 14 de marzo en el Jardín Botánico, consiste en una aplicación móvil que conecta el espacio público con el teatro. Un recorrido con seis obras breves vinculadas con la naturaleza. Esta segunda edición cuenta con obras de Cynthia Edul, Andrea Garrote, Agustina Gatto, Silvia Gómez Giusto, Mariana Obersztern y Eugenia Pérez Tomas. Para esta actividad, libre y gratuita, se debe descargar la aplicación Jardín Sonoro Vol. 2 en el celular, activar el bluetooth, aceptar los permisos de notificaciones y ubicación, caminar por el Botánico y buscar los puntos de escucha identificados en el mapa. Luego, se activa una obra para escuchar y cuando se termina con una se sigue hacia la otra. Sólo se necesita celular con buena conexión y auriculares.

“El celular suele llevarnos a un modo de estar en el mundo de forma productiva y acelerada. Jardín Sonoro busca que el espectador se pierda y tenga un momento transformador. Ser improductivo puede abrir otros sentidos”, señaló Florencia Lavalle, productora artística.

Mariana Obersztern, autora de ¨Hermanos de aire¨, interpretada por Agustina Muñoz, dijo a este diario: ¨Fui al Botánico, me senté y el lugar que me rodeaba hizo lo suyo. Quise indagar la posible relación del espectador con esta situación del viaje sonoro: el texto está situado, no como algo externo sino como si el audio leyera los pensamientos de quien oye. A la vez, el actual es un tiempo en que estamos atentos a percibir la naturaleza, ya no como algo lejano sino como algo a lo que pertenecemos. Como el resto de los textos de este Jardín Sonoro fue escrito pre covid¨.

El encuentro entre el actor que relata una historia y un solo espectador que lo recibe de manera anacrónica, a través de su celular, está en las antípodas del encuentro simultáneo y en presencia que caracteriza al rito teatral. Al respecto Obersztern consideró: ¨Es muy diferente, sin las instalaciones del teatro, que se encargan de armar la ceremonia del teatro. Aquí, el espectador tiene que colaborar un poco más, ya que no hay fila, no hay tickets, no se prenden y apagan las luces, y lo que va a elegir mirar no está previamente encuadrado frente a sus ojos, pero imagino que el centro de la experiencia corresponde a la misma especie¨.

Silvia Gómez Giusto, autora de ¨Una exótica¨, protagonizada por Lorena Vega, dijo: ¨El Botánico no es simplemente un espacio verde de la ciudad. Es conectar con un período geológico determinado, pensar el planeta y ante todo el individuo frente a esta inmensidad de temas. Me solté en medio de la naturaleza y debo admitir que me sugirió peligro. Fuerzas antagonistas en forma de precipicios, correntadas, bosques, rocas resbaladizas o animales hambrientos por enumerar solo algunas posibles zonas de conflicto. Sobre estos temores nace la mujer que cuenta una historia que se desprende de dos cuadritos colgados en su habitación. Contra todas las pantallas intentando mantener vivo el teatro, para mí esto es una auténtica experiencia teatral¨.

Andrea Garrote, autora y protagonista de ¨Y que vuelvan los fantasmas¨, señaló: ¨La caminata por un lugar en donde la naturaleza es protagonista tiene la virtud de conectarnos con zonas trascendentales a veces dormidas. Por eso pensé que la protagonista es un fantasma, pero un fantasma que escasea en la dramaturgia porque no es dramático, en este caso es reflexivo y tiene ganas de compartir su experiencia en el abandono del yo. Esa distancia de tiempo y espacio permite una intimidad parecida a la del lector frente a un libro¨

Agustina Gatto, autora de ¨Te quiero¨, protagonizada por Dora Mils, puntualizó: ¨Mi obra gira en torno a una mujer de unos 80 años, que recibe en su casa a un hombre de su misma edad, que la ama desde adolescentes pero recién se anima a decírselo. Esta mujer expresa una íntima relación con los árboles y, si pudiera pedir un deseo, sería saber los nombres de todos los que existen. No logra eso pero sí decirle ´Te quiero´ a ese hombre y aceptarse a sí misma. Todo concepto que sea novedoso a la hora de expandir el teatro siempre es agradecido. Aquí tenemos la suficiente distancia con respecto a los otros espectadores como para sentir una pequeña soledad y sumergirnos en el mundo de la obra a través de unos auriculares. Sólo la voz, que ya fue grabada, que es un pasado, en consonancia con la naturaleza, abierta y actual¨.

Eugenia Pérez Tomas, autora de ¨La hora sagrada”, con voz de Francesca Giordano, evocó: ¨La obra trata sobre una mujer que vuelve al trabajo después de la licencia por maternidad y usa la hora de lactancia para ir a darle la teta a su hija ahí, al lado de la loba del Botánico¨. En relación al dispositivo y su relación con lo teatral concluyó: ¨Es interesante cómo el celular juega como máquina del tiempo para volver simultáneas las experiencias del intérprete y del espectador. cia del paseante”.

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