A pocos días de haberse iniciado la temporada fuerte en televisión, las negociaciones para futuros programas no se detienen. Las recientes vueltas de Marcelo Tinelli, Susana Giménez y las mudanzas de Jorge Guinzburg o Nicolás Repetto no dejan tranquilos a los canales ni a las productoras independientes. Y algunos de los nuevos programas, como el de Susana, cayeron en imitaciones que pueden traerles problemas.
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Caso concreto: la productora internacional Pearson, dueña de formatos que estuvieron en el aire («El precio justo» y « Audacia», que continúa en «Canal 13»), licenció hace poco para la Argentina los derechos de « The Weakest Link». Se trata de un ciclo de preguntas y respuestas en el que, a medida que el equipo integrado por ocho personas va respondiendo, debe ir eliminando además al «eslabón más débil», es decir, al que menos sabe. Algo así como un «reality show» del conocimiento.
Esto les sonará muy familiar a quienes hayan visto el programa de Susana Giménez del último martes. Ocurre que la conductora había sido tentada para adquirir los derechos, pero la BBC, creadora original de la idea que luego adquirió Pearson, se negó a que el programa fuera emitido sólo dos veces por semana. Pearson emprendió nuevas negociaciones y vendió finalmente el programa a otro canal. En su programa inaugural, Susana presentó un entretenimiento: «El invencible», casi igual a «The Weakest Link», a tal punto que en un lapsus del que estará arrepintiéndose dijo en un momento que había que llamarlo «El invencible» porque no tenía los derechos del otro. Ayer se comentaba que Pearson podría intimar a la producción de Susana.
En otro orden, Pearson, que también posee los derechos de «Baywatch», actualmente trabaja cerca de «América», de «Promofilm» y de «Canal 13». Esta última dupla pondrá al aire «¿Quiere ser millonario?», también de Pearson, que conducirá Julián Weich. En momentos en que la productora independiente Promofilm no está atravesando su mejor situación, confía en que ese programa tendrá buen rating, tal como ocurre en Venezuela (la empresa ya produce « Quiere ser...» en ese país con buenos resultados).
Lo cierto es que los últimos emprendimientos de Promofilm no cubrieron las expectativas de «Canal 13», desde que salió del aire su caballito de batalla, «Sorpresa y media». Pasó sin pena ni gloria « Solos en la casa», y sigue sin el éxito esperado « Atraídos» (el programa de solos y solas que conduce Maby Wells) y « Audacia».
Tanto se tensó la relación con la productora que «Canal 13» rechazó el programa piloto de «La misión» por excederse en el presupuesto, un programa donde los participantes son enviados a diferentes capitales del mundo y deben sobrevivir la mayor cantidad de tiempo con el menor dinero. Promofilm produce exclusivamente para «Canal 13», como PolKa, de Adrián Suar, por lo que se puede intuir que el piloto de « La misión», que no encontró lugar, descansará en un cajón por algún tiempo.
En «Telefé», un equipo integrado por cinco productores trabaja hace tres semanas en el casting de «Popstars». Ese reality show, con éxito probado en el extranjero, busca mostrar el proceso de formación de una banda de pop y culmina cuando el grupo graba su disco. El programa funcionó en Australia, Inglaterra, China y Alemania, en tanto que la banda que surgió de la edición norteamericana, «Eden´s Crush», está vendiendo 75 mil copias por semana.
En el «Popstars» local se está poniendo énfasis en el casting, que se encaró a nivel nacional, para que el programa no corra la misma suerte que «Gran hermano». En el canal comentan que el «Big Brother» argentino, aún con sus 20 puntos de rating (según IBOPE), no igualó -ni por asomo-a la desenfrenada repercusión que alcanzó el programa en países como España o Alemania en 2000.
Si «Gran hermano» es un formato que debe realizarse bajo estrictas reglas y sólo así alcanza el éxito seguro, la respuesta a la poca repercusión entre el público local podría explicarse -además de los factores socioculturales que merecen un análisis aparte-por su casting pobre.
De esa elección surgieron jóvenes de la misma edad, parecidos física y hasta psíquicamente, con lo que el resultado es ineludible: no hay conflicto.
Es ahí donde entran en juego la visita a la casa de Diego Maradona, y las poco ingeniosas consignas de la producción. Esta semana se puede ver a toda hora a una pareja bailando incansablemente sobre una tarima, y ya pasaron el joven corriendo en la cinta y los ensayos para interpretar una coreografía de Michael Jackson. En España, los participantes eran personajes algo estereotipados, pero interesantes al fin (pasaron el chino, el negro, el desequilibrado).
Otro dato: En ese país, la emisión de «Gran hermano» por «Telecinco» siempre fue de lunes a viernes con un envío diario de 20 minutos (¡uno solo!) y el sábado, día de la eliminación, el especial se extendía a una hora de duración. En nuestro país, los programas parecen multiplicarse en cantidad de minutos y de emisiones con el fin último -aunque sature-de incrementar el interés de los televidentes y amortizar los altísimos costos de producción.
Habrá que ver cómo responde el público a un cuarto reality show: «Azul Televisión» está en tratativas para comprar el exitoso formato que ya emitió Fox en la Argentina y dio que hablar en Estados Unidos, se trata de la «Isla de la tentación».
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