"Transformers"

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«Transformers» (EE.UU., 2007, habl. en inglés). Dir.: M. Bay. Int.: J. Voight, J. Turturro, S. LeBouf, M.

Los transformers son unos autos capaces de convertirse en robots sin que nadie los maneje, ya que son seres vivos que vienen del espacio a librar una guerra a muerte contra robots malos. Ya desde la primera escena, con el ataque de estas máquinas gigantes en un desierto árabe, queda claro que si bien el público pagará su entrada al cine atraído por la nostalgia de los viejos juguetes transformers, la idea del director Michael Bay es darles todo el realismo que los millones de presupuesto y los modernos efectos especiales puedan brindar.

Bay puede hacer películas tan grandes y ruidosas como huecas y, en este caso, los transformers, con su tamaño monumental y sus armas explosivas podrían haber derivado al mayor despliegue gratuito de los últimos tiempos. Afortunadamente no fue así, ya que el director enfocó la nostalgia no directamente hacia los transformers, sino hacia todo el género de películas de vacaciones que tanto han transformado a Hollywood desde la aparición de Spielberg (justamente productor de este film).

Cada escena está concebida como homenajea una película de este estilo, y la lista es tan larga como para incluir a «Invasión», «El enigma de otro mundo», «Gremlins», las Pesadillas de Freddy Kruger, «Cortocircuito», «Robocop» y toda la gama de films de acción sobrenatural y humor juvenil. Esto ayuda a integrar el romance de la parejita adolescente -típico de película de monstruos- con la guerra robótica que está desarrollándose en nuestro planeta.

A medida que avanza la película, el guión pide escenas más espectaculares, por lo que hacia la impactante segunda mitad de la proyección, cualquier otro elemento que no sean los alucinantes efectos especiales pasa inadvertido (y eso que aparece Jon Voight como un Ministro de Defensa capaz de empuñar su propio rifle contra los monstruos). El trabajo de Michael Bay y todo su equipo es realmente sobresaliente, superándose en una escena asombrosa tras otra, hasta llegar a un desenlace tan lleno de maravillas visuales como para convertirse en algo difícil de seguir. Por lo que ésta es una película que hay que ver más de una vez para apreciarla en su justa medida. La única advertencia es tratar de ver la versión subtitulada, ya que el doblaje no es muy feliz ni por las voces de los robots ni por la traducción de los chistes irónicos que se burlan de las tonterías de las películas de vacaciones.

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