Tras las huellas de una sultana misteriosa
Astrid Maulhardt, historiadora del arte, investiga la pasión europea por el orientalismo y los cambios estéticos en los tiempos de entreguerras.
-
El INCAA reestructura áreas internas y redefine el esquema de la Film Commission
-
Llega a los cines "Millennium Actress", la joya animada de Satoshi Kon
Uno de los programas distintivos del Museo Colección Amalia Lacroze de Fortabat consiste en la publicación de libros destinados a analizar una única obra especial entre las que alberga la colección. La selección de la serie titulada “Amalita” es heterodoxa, y está a cargo del teórico e historiador del arte Roberto Amigo, mientras la responsable de la coordinación editorial es Patricia Caramés. La pintura “La cautiva”, de Juan Manuel Blanes, tan deslumbrante como dramática, inspiró el primer texto del teórico uruguayo Gabriel Peluffo. El segundo libro sobre “El almuerzo” o “Domingo en la chacra” de Antonio Berni, resultó revelador. Su autor, el mismo Amigo, descubre diversas alteraciones y cambios significativos que Berni realiza a través de los años en una pintura costumbrista hasta convertirla en una pintura social.
La tercera publicación, “Antinéa” de Démetre H. Chiparus, investiga a través de una escultura de la década del 20, la pasión europea por el orientalismo y los cambios estéticos en los tiempos de entreguerras. Astrid Maulhardt, historiadora del arte, catedrática de la USAL y experta en tapicería, establece la relación existente entre la Antinéa de Chiparus (1928), una estatua de 67 centímetros de altura, y la novela “La Atlántida”, de Pierre Benoit, un genuino éxito editorial desde su publicación en 1919. Así comienza por preguntar quién era esa bellísima mujer fatal. “Reina, sultana y soberana de Hoggar, nieta de Neptuno, la última descendiente de los Atlantes, y nieta de Cleopatra”.
La estatua está realizada en marfil, la figura de la bailarina está ataviada con un corpiño y una falda irregular de perlas, metales y piedras preciosas, como si fuera una joya. Sus brazos sostienen un manto de metal tejido que cubre su espalda. La base es de mármol y ónix.
Maulhardt describe con minuciosa precisión los rasgos y el gesto de la bailarina de Chiparus, aclara que en el texto de Benoit no figuran escenas de danzas, pero ubica al escultor nacido en Rumania y radicado en París desde los inicios de su carrera, en medio de un contexto artístico conmovido por los ballets rusos y conquistado por Schéherezade. La danza había pegado un giro gigantesco desde Degas hasta la modernidad de Sergei Diaghilev que conmovió al mundo. En el universo de Chiparus oscilan sin embargo las características de un arte ornamental y decorativo enraizado en lo popular con connotaciones kistch, y los temas de las pinturas cargadas de sensualidad de Jean-León Gerome, Alma Tadema o Gustav Moreau, entre tantos artistas que salieron en busca del exotismo de Oriente.
Entretanto, el descubrimiento de la tumba de Tutankamón despertó el más intenso interés por Egipto, atracción a la que se suman los textos de escritores Anatole France y el británico Henry Rider Haggard entre otros literatos. El cine aportó entonces lo suyo, ¨parece corporizar¨ según Maulhardt, las esculturas de Chiparus. Una vampiresa como Theda Bara, aparece ataviada como la reina del desierto que representaba Antinéa. La historia de esta mujer bellísima resulta sin embargo macabra. Según el texto de Benoit, Antinéa separa el amor del placer y toma a los hombres y también los púberes como sus prisioneros. La sala oval de su palacio estaba ocupada por los ataúdes de las víctimas. La bailarina representa la suma del poder femenino que engendra el más intenso temor y deseo de sumisión.
En suma, el nuevo libro de la serie “Amalita”, trasciende no sólo la estupenda escultura de Chiparus que estuvo en el departamento neoyorquino de Fortabat hasta que se incorporó a la colección pública. Es, además, el motivo de este paseo con la compañía de una investigadora erudita, por un período incomparable de la historia del arte de Europa y de sus colonias.




Dejá tu comentario