27 de febrero 2002 - 00:00

Universitarios revaloran las obras de Jorge Asís

Universitarios revaloran las obras de Jorge Asís
Dos títulos que han entrado en la literatura argentina de la segunda mitad del siglo XX, «Don Abdel Zalim. El burlador de Domínico» y «Flores robadas en los jardines de Quilmes» de Jorge Asís, acaban de reaparecer, después de estar agotados, en su versión «de bolsillo», los populares «pockets», formato donde hoy, debido a la crisis, están los obras que más facilmente son compradas, aunque los libros de ese formato no aparezcan en las listas de «los libros más vendidos».

En los últimos meses ha ido creciendo la revalorización de Asís, tanto desde los claustros norteamericanos (como afirmara Josefina Ludmer, investigadora argentina residente en Estados Unidos) y europeos, como de académicos locales, por caso, el libro de Nidia Burgos «Jorge Asís, los límites del canon».

Nueva actitud

Esta nueva actitud respecto a la obra del autor de «Flores robadas en los jardines de Quilmes» ha llevado a que en el último número de la revista literaria «El ojo mocho», producida por intelectuales independientes y de izquierda, algunos de ellos profesores en la Universidad de Buenos Aires, le dedicaran 50 páginas a una extensa entrevista a Asís, y a observar desde distintas perspectivas la obra del autor de «La familia tipo» y «La manifestación» buscando establecer lazos entre «literatura, política y periodismo». Los seis entrevistadores parecen querer comprender «el caso Asís», «un personaje polémico», «un maldito total», «un provocador que sabe trabajar con un material peligroso en la Argentina». A pesar de la visión sesgada por momentos, no dejan de señalar que «la obra de Jorge Asís sobresale en la literatura argentina de los últimos treinta años porque es una de las muestras mas claras de como la lit e ra t u ra cuestiona con belleza y desparpajo la idea de 'representación' que agoniza de forma manifiesta en el fin y principio de siglo occidentales» o, en otro artículo, hacen alabanza de sus carácter profético, indicando que ha sido capaz de mostrar adelantadamente lo que sucede en el país real y -utilizando la metáfora de Ezequiel Martínez Estrada sobre el peronismo-«es el escritor que muestra de la casa lo que no se quiere mostrar» y con eso «ha puesto nervioso ha más de un 'progresista' que lo leyó», en este sentido, Christian Ferrer acota que «Asís desmenuza el funcionamiento de los poderes en las instituciones argentinas actuales bastante mejor de lo que los periodistas y politicólogos suelen hacerlo».

Asís
había ido recuperando los derechos de toda su obra, impidiendo que hubiera nuevas ediciones, y sólo hubo una valiosa -de algunos de sus textos-hace unos años realizada por editorial Vergara (antes que fuera comprada por la española Ediciones B), donde apareció una novela inédita, notable aunque no muchos hayan comprendido su fondo alegórico, «La línea Hamlet o la ética de la tra i c i ó n ». Ahora en edición de bolsillo irán apareciendo, luego de «Abdel Zalim» y «Flores ro b a d a s », «Los reventados», de 1974, «Fe de ratas», de 1976, «La calle de los caballos muertos» (1982), y «Partes de inteligencia», de 1986.

«Don Abdel Zalim»
, opera prima de Asís, que ha sido publicada en francés, portugués y ruso, apareció hace 30 años, en 1972, instalando a su creador como «el gran renovador de la picaresca criolla», y que se comenzara a hablar de sus correlatos tanto con los personajes de Roberto Arlt como con los de don Hilario Bustos Domecq, aquel heterónimo que supo reunir las imaginerías de Borges y Bioy Casares.

«Mi primera víctima literaria fue mi padre»
, ha confesado Asís, señalando el «trampolín» que permitió aquella divertida historia. Su obra está dedicada al crítico y ensayista Luis Gregorich, por aquellos tiempos editor del sello creado por Boris Spivacow (Centro Editor de América Latina), pero a Asís confió que le hubiera gustado dedicársela también a Lautaro Murúa. El director y actor chileno, afincado en la Argentina (donde realizó la películas «Shunko», «Alias Gardelito», «La Raulito», «Un guapo del 900» y «Cuarteles de invierno»), intentó llevar al cine «Don Abdel Zalim» y para ello recorrió con el escritor lugares de Villa Domínico y Avellaneda buscando los escenarios, y llegó a hacer un guión con Eduardo Mignona.

Guiño cultural

Si bien la historia de «El burlador de Domínico» es profundamente argentina tiene un guiño notable a los clásicos de la picaresca española y la presentación de cada capítulo puede ser leído, en el índice, como una síntesis irónica y como otro relato pleno de complicidades con el lector.

La novela
«Flores robadas en los jardines de Quilmes» fue desde su aparición, hace 22 años, un éxito editorial casi sin precedentes, vendió unos 200 mil ejemplares y fue acompañada por la exitosa película dirigida por Antonio Ottone, y protagonizada por Soledad Silveyra, Victor Laplace y Alicia Zanca.

«Flores robadas en los jardines de Quilmes»
sirvió para instalar definitivamente el tema (y la moda) de los lugares suburbanos como ejes de historias. Por más que no se recordó ese antecedente, está en la base de muchas obras posteriores, como por ejemplo en el teleteatro unitario de TV, luego obra de teatro y, más tarde, película, «Made in Lanús».
Jorge Asís ha publicado en el último año tres libros que señalaron un cambio de rumbo literario y recalifican toda su obra: «Lesca, el fascista irreductible», «Del Flore a Montaparnase» y «Excelencias de la NADA», y tiene un conjunto de nuevas producciones, entre ellas una novela sobre el mundo de la farándula que lo acompaña desde los años '80.

Por otra parte el narrador espera que se lleve al cine su novela
«Sandra, la trapera» que, contratada por la productora de Oscar Kramer (la misma de «Plata quemada»), tendría como realizador a Alejandro Doria.

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