Valioso film sobre maltrato familiar

Espectáculos

(22/11/2001) «El bola» (España, 2000, habl. en español). Guión y dir.: A. Mañas. Int.: J.J. Ballesta, P. Galán, A. Jiménez, M. Morón, A. Wagener, N. de Medina, G. Muñoz, S. Osorio.

Sorprendentemente, «El bola», una película de bajo presupuesto, hecha por un director debutante, hábil, pero sin llegar a niveles de genio o de poeta, se alzó este año con los premios Goya a mejor película, mejor director, guión y actor, este último para el niño debutante Juan José Ballesta. ¿Un error de los académicos? ¿Quizás un exceso de entusiasmo? Como sea, se trata de una película muy bien hecha, fuerte y necesaria, que merece los mayores aplausos.
 
A ellos se han sumado, entre otros, los premios del Sundance (guión), San Sebastián (Oficina Católica Internacional de Cine), Londres (premio del público), Infantil de Avignon (mejor película) y ahora el del Festival Internacional de Mar del Plata de Cine para la Infancia y Juventud (también, mejor película, por un jurado que integraban, entre otros, los realizadores
Eduardo Mignogna y Juan José Jusid). Y sigue la lista.

Realismo

Drama realista español, con todo lo que esto significa -atroz, directo, sin pelos en la lengua pero, por suerte, esta vez con un final relativamente esperanzador-, «El bola» habla del modo en que los chicos encaran la vida, se bancan amarguras, se hacen ilusiones y corazas, apelan a la fantasía o al aguante. Pero habla, sobre todo, del maltrato familiar, tal como lo sufre -a nivel físico y afectivo-un muchachito de doce años, hasta que una nueva amistad le permite apreciar otras formas de ver la vida, otra manera de encarar su relación con los padres, particularmente con el padre. La pone en práctica, es una situación de quiebre, y el público se siente reconfortado. Poco antes, vio otra clase de práctica: una paliza terrible, inaguantable, y se sintió angustiado (eso, los mayores; en Mar del Plata, el griterío de los pibes expresaba otro tipo de sentimiento: indignación).
 
¿La pueden ver los chicos? ¿Por qué no? Hay películas para niños que sólo ellos celebran, y películas sobre niños que sólo ven los mayores, pero ésta es para que la vea todo el mundo. Entre nosotros, está artísticamente por debajo de otras películas españolas sobre niños, como
«Secretos del corazón» o «La lengua de las mariposas» pero, ya lo dijimos, se trata de una película muy bien hecha, fuerte y, sobre todo, necesaria. Y muy bien actuada. Vale la pena verla en familia.

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