1 de octubre 2001 - 00:00

Vitor Ramil: el brasileño que vino del frío

Vitor Ramil.
Vitor Ramil.
(28/09/2001) El compositor y cantante Vitor Ramil tiene un pie en su país y otro en el Río de la Plata: nació en la ciudad de Pelotas, al sur de Brasil, pero su padre era uruguayo y su abuelo gallego. «En mi casa siempre se hizo un culto del tango y de la cultura rioplatense. Esta mezcla terminó construyendo mi identidad», dice. El músico está nuevamente en la Argentina, ahora para presentar su último disco, «Tambong», el sábado y el domingo en el teatro Regio, en el marco del III Festival Internacional de Buenos Aires.

«En el sur de Brasil» -continúa- «han convivido en los últimos años distintas expresiones: lo nativista más rural, un movimiento de rock y pop en las ciudades, y la tradición brasileña del samba y la bossa nova. Desde ya, en los estados del sur tiene menos influencia lo negro, precisamente porque hay menos población de ese origen.

Periodista: ¿Y cómo se ubica usted en ese contexto?

Vitor Ramil: Siempre quise escapar a los clichés, tanto de lo «brasileño» como del tradicionalismo. Y fui generando un lenguaje que yo mismo bauticé «la estética del frío». Recuerdo que una vez, cuando estaba viviendo en Rio de Janeiro, vi por televisión que mostraban un festejo en Bahía. En el norte y en Rio hacía muchísimo calor. Y pocos minutos después, informaban del frío que hacía en el sur. Así, mientras yo tomaba mi mate, me surgió esa idea de la estética del frío: somos brasileños pero tenemos también una ligazón muy fuerte con Argentina y Uruguay. Creo que esa conjunción quedó plasmada en mi disco anterior, «Ramilonga». «Tam-bong» es la continuación de ese trabajo.

P.: Sin embargo, este nuevo disco es más «brasileño» que los anteriores.

V.R.: Es cierto. Pero curiosamente fue aquí que apareció ese aspecto. El disco lo grabamos en Buenos Aires, con la producción y el bajo de un argentino, Pedro Aznar, la percusión de Santiago Vázquez, también argentino, y otros músicos de su país. Y fue Aznar, que conoce muy bien la música de Brasil, el que me hablaba todo el tiempo de eso. Así fue que me permití sacar todo lo «brasileño» que también está en mí. En el sur, por ejemplo, no usamos la palabra «vocé», decimos «tú», y en este disco la empleo por primera vez. Y en la música también hay referencias a la bossa, a Caetano, a Joao Gilberto. Pero siempre con un aire de milonga que es natural en mí. En una canción yo usé, metafóricamente, siete «ciudades» que me representan y, creo, representan también a la gente de mi región: rigor, concisión, claridad, fuerza, levedad, profundidad y melancolía.

P.: ¿Por qué decidió abandonar Rio y volverse a su ciudad?

V.R.: Por lo que hablamos, no podía dejar de sentirme un poco extranjero. De algún modo, hasta me resultaba más cercano hacer un rock, algo anglosajón, que una bossa. Una vez me preguntaron cómo me sentía siendo un músico alternativo. Y ahí me di cuenta de que no soy, ni yo ni muchos de los músicos de mi región, alternativo de nada, que simplemente mi centro está en otra parte, que por cierto no es el centro principal de Brasil.

P.: ¿Y por qué decidió grabar su disco en Argentina y no en Porto Alegre, por ejemplo?

V.R.: Se fue dando natural-mente. Por empezar es muy común que yo viaje a Buenos Aires o a Uruguay, hasta escribí una novela que, buena parte, se desarrolla en Montevideo; de modo que tengo muchos amigos por acá. Pero además, Mercedes Sosa quería grabar un tema mío que había salido en una edición limitada y viajé para trabajar con ella su versión. En esos días me junté muchas veces con Pedro y el disco se fue armando. Todo resultó muy fácil porque con Aznar tenemos muchas coincidencias estéticas. El conoce muy bien la música de Brasil pero además es un músico muy curioso que presta atención al rock, al jazz, a las músicas regionales. En ese sentido nos parecemos. Y otra cosa que surgió aquí fue la de incluir invitados (Egberto Gismonti, Lenine, Chico César); en Brasil esa costumbre que existe aquí no es tan habitual.

P.: ¿Cómo serán sus conciertos en Buenos Aires?

V.R.: Lamentablemente, no podrá estar Pedro porque en ese momento estará tocando en Chile. Pero sí estará Santiago Vázquez y habrá un bajista brasileño. Vamos a presentar el disco «Tambong» y también voy a hacer un par de tangos con el guitarrista argentino Esteban Morgado. Otra vez, la «estética del frío».

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