9 de marzo 2004 - 00:00
Volvió Mirtha Legrand con invitados "light"
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"Almorzando con Mirtha Legrand"
Mirtha agradeció a todos, y en especial a Roberto Pettinato. Detrás de cámara no derrochaban elogios hacia el conductor y temían que su carta fuera una «macumba». «Manda flores pero después destroza a Mirtha en 'Indomables'», se quejaban. Tampoco faltaron los movileros atolondrados, como el de Andy Kusnetzoff, a quien llaman Cayetano. En el primer corte se abalanzó hacia la mesa pero, para sorpresa de todos, quería sacar al aire a Florencia Peña y no a Legrand, olvidando quizá que su ingreso al canal estaba autorizado por el debut de Mirtha. Lo echaron inmediatamente pero luego se arrepintieron: «Estaba saliendo en vivo» comentó preocupado el asistente de piso, «Se oyó en radio cómo lo echamos, pero es un papelón, en lugar de hablar con Mirtha quería hablar con Florencia».
Sin embargo, esta vez, además de aprovechar esos cinco minutos de luces bajas para retocar a las damas y comer lo que no se pudo al aire, se conversó sobre Juan Castro y la invasión a la privacidad, un tema que irrita mucho a Legrand y su familia. Mirtha contaba a sus invitados que la habían llamado de varios medios, en su calidad de presidenta de la Fundación del Hospital Fernández, preguntándole si era cierto que el conductor ya había muerto y se ocultaba la información. «Eso me molestó tremendamente, les respondí que si la directora del hospital no decía nada yo no era quién para andar hablando del parte médico de Juan».
La conversación derivó en el acoso de algunos medios a su círculo íntimo. Peña opinó que ante el pelotón de movileros en situaciones inesperadas ella opta por el silencio y Mirtha le dijo: «Querida, si hay una familia a la que se persigue en la Argentina es a la mía, Legrand o Tinayre, como quieran llamarla. No sé de donde brotan los noteros pero aparecen y te fastidian».
Legrand reincidió en el tema Juan Castro y describió la danza que el joven le había dedicado en ocasión de un tributo que se le rindió el año pasado. «Juan había quedado muy agradecido porque yo lo había llamado cuando estuvo internado en el Otamendi. Y se apareció en mi homenaje, me dedicó la canción de «La rosa púrpura del Cairo» en una danza muy extraña que no logré comprender, y me dijo que me agradecía lo que había hecho por él. Ciertamente me descolocó».
Luego de los postres (helado y torta tiramisú con fresita para brindar) Legrand pidió un minuto de silencio por Castro y apoyó una flor blanca junto a su fotografía. El portarretrato estaba ubicado junto al de Daniel Tinayre. Una vez concluida la transmisión, los productores dudaban si era la foto de Juan Castro o de su idéntico hermano. Pero, en todo caso, el error había pasado inadvertido; lo que importaba de ahí en más era el próximo objetivo: conseguir a Chayanne y Alejandro Sanz como invitados a la mesa.



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