5 de diciembre 2001 - 00:00
Voz y música en exquisita unión
-
Federico Luis, el argentino que ganó en Cannes: "Es más importante concentrarse en el cine que en discusiones políticas sin fin"
-
La película de terror que fue un éxito en los cines y llegó a HBO Max para liderar todos los rankings
No es fácil ensamblar dos generaciones de intérpretes alejados en el tiempo, pero por lo oído en este concierto, no resulta imposible, gracias quizá al equilibrio delicadamente elaborado por el director estonio Paavo Järvi quien logró un refinado entorno orquestal para que la voz bella y entonada de Hendricks se expandiera con sugestivo color y un volumen mediano que fue el necesario para el repertorio seleccionado, que no exige estridencias sino musicalidad, buen gusto, fino fraseo, intencionalidad y armónica fusión de emoción con razonamiento.
Los instrumentistas de la «Verbier Festival Youth Orchestra» acompañaron a la cantante con un trabajo cuidadoso y por momentos, brillante.
Con similares resultados y con la personal conducción de Järvi tuvieron a su cargo fragmentos orquestales de «La flauta mágica», de «Eugenio Oneguin» para culminar el concierto con la monumental Sinfonía N° 1 «Titán» de Gustav Mahler, una obra que no sólo exige una ejecución clara y precisa formalmente hablando sino también una profundización filosófica que impulsa la creación mahleriana. Músicos y director lograron conjugar ambos aspectos en una versión notable.



