Bitcoin (BTC) avanza un 1,6% este martes y vuelve a cotizar por encima de los u$s84.000, en una jornada de recuperación para el mercado cripto. Ethereum (ETH) sube un 3% y supera los u$s2.700. Entre las altcoins, los movimientos son dispares: Chainlink (LINK) lidera con alzas pronunciadas, Solana (SOL) avanza con moderación y Zcash (ZEC) registra una de las caídas más abultadas de la jornada.
"Los ETF spot de Bitcoin registraron entradas de alrededor de u$s31 millones el lunes, frente a los u$s134 millones del viernes, lo que sugiere que la demanda institucional se ha moderado algo", planteó la Country Manager de Bitget en Argentina, Carolina Gama. "Aun así, Bitcoin acumula una subida de más del 40% en este trimestre, superando ampliamente al oro, las acciones y otros activos importantes", agregó.
El rebote sorprende porque los factores que vienen pesando sobre el mercado en las últimas semanas no se disiparon: el petróleo sigue en niveles elevados, los rendimientos de los bonos soberanos continúan al alza y el punto muerto entre Estados Unidos e Irán en torno al estrecho de Ormuz persiste sin resolución.
Sin embargo, el sentimiento del mercado parece haber dado un giro. El Índice de Miedo y Codicia Cripto arroja una lectura cercana a la "codicia extrema", un nivel que históricamente puede indicar que el mercado está sobrecalentado y que una corrección no está descartada.
El PCE y el empleo, en el centro de la escena
Los inversores mantienen el foco en los próximos datos macroeconómicos de Estados Unidos en busca de señales sobre el rumbo de la política monetaria. El miércoles se publicará el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) de agosto, el indicador de inflación preferido de la Reserva Federal (Fed), y el viernes llegará el informe de empleo de septiembre.
Lecturas desfavorables en ambos podrían inclinar aún más la balanza hacia nuevas subas de tasas. El mercado no descarta que la Fed eleve el precio del dinero una o dos veces más en las dos reuniones que restan antes de que finalice 2026.
Bonos en máximos y energía cara
El telón de fondo macroeconómico sigue siendo adverso. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años superó el 5%, su nivel más alto desde 2007, mientras que los rendimientos en Japón treparon por encima de máximos de 30 años.
La suba refleja la creciente convicción del mercado de que los principales bancos centrales mantendrán políticas restrictivas durante más tiempo, tras la ronda de aumentos de tasas de septiembre.
El conflicto entre Estados Unidos e Irán, mientras tanto, sigue siendo uno de los principales motores de la inflación energética a lo largo del año y un lastre estructural para los activos de riesgo, mientras ambas partes permanecen en un impasse en torno al estrecho de Ormuz.