Reunión clave de la Fed: el mercado espera una aceleración de la retirada de estímulos

Finanzas

La última reunión del año tendrá lugar el miércoles. Jerome Powell tiene un desafío por delante: anclar las expectativas de inflación, sin impedir que la retirada de los estímulos trastoque su trayecto hacia el pleno empleo.

Todo apunta a que la Fed anunciará esta semana una reducción más rápida de la compra de activos y, por tanto, un inicio más temprano de las subidas de las tasas, especialmente tras el reciente discurso del presidente Jerome Powell ante el Congreso afirmando el erróneo diagnóstico de que la inflación será transitoria.

El viernes, los precios al consumo de Estados Unidos registraron su mayor suba anual desde 1982. Los precios al consumo siguieron elevándose, al llegar a 6,8% el mes pasado comparado con noviembre de 2020, luego de un alza de 6,2% en octubre, según el índice CPI publicado el viernes por el Departamento de Trabajo.

"La Fed está a punto de señalar que necesita acelerar su proceso de tapering, pero el precio del mercado aún podría ser más agresivo", dicen los analistas de Nordea en un reciente informe. "El BCE procederá más lentamente. A las autoridades chinas les preocupan más además las perspectivas de crecimiento". Este proceso, también conocido como "tapering" recortó las compras mensuales desde noviembre en 10.000 millones de dólares para los bonos del Tesoro y en 5.000 millones de dólares en el caso de los activos respaldados por hipotecas.

El mercado ya da por sentado una subida de los tipos de interés de Estados Unidos de 25 puntos básicos en mayo, y una medida de la Reserva Federal para acelerar el final de su programa de compra de bonos probablemente impulsará el dólar, especialmente frente a las divisas cuyos bancos centrales probablemente sean más lentos a la hora de ajustar la política monetaria.

Un contexto delicado donde el presidente del banco central estadounidense, Jerome Powell, y el resto de altos funcionarios de la Fed tendrán que hacer un esfuerzo por anclarar las expectativas inflacionistas sin impedir que la retirada de los estímulos trastoque su trayecto hacia el pleno empleo.

"El mayor problema para la Fed es la creciente evidencia de un fuerte repunte de las presiones cíclicas sobre los precios. Aunque pensamos que la inflación general ha tocado techo, sólo disminuirá gradualmente durante el primer semestre del próximo año y, sobre todo, debido a la creciente presión cíclica, esperamos que la inflación subyacente se mantenga por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal durante un periodo prolongado", apunta Paul Asworth, economista para EEUU de Capital Economics.

Según explica a elEconomista, Edward Moya, analista senior de mercados para OANDA, la reducción acelerada de las compras de la Reserva Federal "desencadenará una huida hacia los refugios dentro de la renta variable que llevará a los inversores a comprar valores tecnológicos". "Lo que complica este movimiento de huida del riesgo son las perspectivas de crecimiento, que se mantendrán en su mayoría intactas para el próximo año, posiblemente en un 4%. Es posible que la Reserva Federal se haya equivocado con respecto a la inflación y eso podría llevar a una carrera de subidas de tipos, lo que podría aumentar los riesgos de que la economía se dirija hacia una dirección equivocada después del año que viene", añade.

Dejá tu comentario