Semana clave para los mercados: las miradas atentas en la Fed y la suba de tasas

Finanzas

La Fed podría subir los tipos en 50 puntos básicos para dejar la tasa de interés oficial en el intervalo de entre 0,75 % y el 1%. La creciente inflación y el temor a la recesión impacta en la Argentina.

La atención de los inversores estará principalmente puesta esta semana en la reunión del Comité de Operaciones de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal (Fed), que se celebra el miércoles y en la que se definirá el nivel de tipos de interés oficiales. La Fed podría subir los tipos en 50 puntos básicos para dejar la tasa de interés oficial en el intervalo de entre 0,75 % y el 1%.

Además es "muy probable" que anuncie el inicio de la reducción del balance a partir de este mes, "a un ritmo de 95.000 millones de dólares al mes, tal y como apuntaron las actas de su última reunión", según han señalado desde CaixaBank Research.

En este sentido, indicaron que el presidente de la Fed, Jerome Powell, "continuará mostrando su preocupación por la elevada inflación, aunque también dando confianza con el hecho de que la economía de EE.UU. y su mercado laboral tienen todavía una solidez suficiente como para continuar subiendo los tipos de interés en 2022 sin llegar a provocar una recesión".

En marzo, la Fed subió prudentemente los tipos de interés en 0,25 puntos porcentuales, pero se trató de la primera suba desde 2018. Ante un panel de banqueros centrales al margen de las reuniones de primavera boreal del FMI, remarcó que es "absolutamente esencial" restablecer la estabilidad de precios y aumentar "rápidamente" las tasas para que la Fed cumpla con esa prerrogativa.

Otros integrantes de la Fed fueron más explícitos al considerar que es necesario desarrollar una política agresiva ante una inflación que no cede, en un contexto de muy bajo desempleo y escasez de mano de obra que presiona los salarios al alza.

La inflación, agravada por la guerra entre Rusia y Ucrania, está en su nivel más alto desde inicios de los años 80. Ascendió a 6,6% en 12 meses a marzo en Estados Unidos y los precios subieron 0,9% entre febrero y el mes pasado, según el índice PCE -el que sigue la Fed- publicado el viernes por el Departamento de Comercio.

Las discusiones serán intensas. Además de las presiones inflacionistas, alimentadas también por los confinamientos en China que acentuaron los problemas de aprovisionamiento en el mundo, el crecimiento se frena en todo el planeta.

El desafío de la Fed es moderar la demanda sin que se frene completamente, toda vez que el consumo es el motor principal del crecimiento estadounidense, cuyo PIB se contrajo 1,4% en el primer trimestre en proyección anual (la cifra estimada en 12 meses si se mantuvieran las condiciones al momento de la medición).

El impacto en la Argentina

Federico Furiase, director de Anker Latinoamérica consultado por Ámbito, sostuvo: “El movimiento en el mercado es de una suba de tasas de los bonos porque se espera una Fed más restrictiva en lo monetario, con nuevos aumentos de tasas para controlar la inflación. Eso genera una expectativa de menor crecimiento económico. Y esa mayor volatilidad financiera en los mercados globales pueden generar contagios en los mercados emergentes, y en Argentina en particular”.

En esta línea, Furiase advirtió sobre posibles presiones cambiarias, ya que “ante estas medidas, las monedas emergentes corren riesgo de depreciarse contra el dólar, por lo que puede complicar la competitividad del tipo de cambio en la Argentina, algo que estuvo amortiguado por la apreciación del real contra el dólar, dado que el Banco Central de Brasil fue muy agresivo en la suba de tasas”.

Isidro Guardarucci, economista asociado a FIEL, destacó el aumento del costo de endeudamiento a futuro: “Al ser una tasa de referencia a nivel global, se sube el estándar de tasas y cualquier país que necesite financiamiento tendrá que pagar tasas más altas. Esto afecta tanto al sector público como privado, ya que tiene un efecto sobre la deuda a emitirse”.

En el caso de Argentina, Guardarucci agregó que “el sector público va a endeudarse en un mundo de tasas más caras, por lo que aumenta el peso de la deuda y las necesidades de financiamiento”. Y apuntó que “si Estados Unidos paga una misma tasa, probablemente inversores lo prefieran antes de un país tan riesgoso como argentina, por lo que puede aumentar la retirada de capitales”.

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