El Índice de Precios de Consumo (IPC) de la eurozona registró en febrero una leve caída de una décima, situando su tasa interanual en el 2,4%, según datos preliminares de Eurostat. Esta moderación se debe principalmente a la disminución en el costo de la energía, aunque los alimentos continúan encareciéndose.
La inflación en Europa bajó al 2,4% anual en febrero y se espera otro recorte de tasas del BCE
Excluyendo energía, alimentos frescos, alcohol y tabaco, la inflación núcleo también se moderó una décima, alcanzando el 2,6%, su nivel más bajo desde enero de 2022.
-
Los precios de las propiedades le ganaron ampliamente a la inflación en 2025
-
La inflación en Reino Unido alcanzó el 3% anual en febrero y refuerza la cautela por las tasas
En Europa sigue presionando la floja actividad económica.
Desglose por sectores
- Energía: los precios aumentaron un 0,2%, frente al 1,9% registrado en enero.
- Alimentos frescos: se encarecieron un 3,1%, su mayor subida desde enero de 2024.
- Servicios: aumentaron un 3,7%, su menor incremento desde abril del año pasado.
- Bienes industriales no energéticos: subieron un 0,6%, ligeramente por encima del 0,5% de enero.
- Alimentos, alcohol y tabaco: avanzaron un 2,7%, frente al 2,3% del mes previo.
Por países, Estonia (5%), Croacia (4,7%) y Bélgica (4,4%) registraron las mayores tasas de inflación, mientras que Francia (0,9%), Irlanda (1,3%) y Finlandia (1,5%) presentaron los menores aumentos.
Excluyendo energía, alimentos frescos, alcohol y tabaco, la inflación núcleo también se moderó una décima, alcanzando el 2,6%, su nivel más bajo desde enero de 2022.
Los analistas destacan que la floja actividad económica está conteniendo el traslado de los mayores costos de producción al consumidor. Aunque el poder adquisitivo mejoró, la incertidumbre económica mantiene alta la tasa de ahorro y frena el consumo.
Se espera que, a lo largo del año, la eurozona salga gradualmente del estancamiento gracias a la recuperación de la demanda interna, impulsada por una mejora en el poder adquisitivo y la reducción de los tipos de interés. Sin embargo, la incertidumbre geopolítica sigue generando dudas sobre la evolución de la inflación.
Expectativas sobre el BCE
El Banco Central Europeo (BCE) enfrenta el desafío de definir hasta dónde reducir las tasas. Mientras algunos miembros del Consejo de Gobierno advierten sobre los riesgos de un recorte excesivo, la reciente moderación de la inflación refuerza la idea de que las presiones inflacionarias son menos intensas.
Se espera que el BCE anuncie este jueves una nueva reducción de 0,25 puntos porcentuales, acompañada de un debate más profundo sobre el nivel óptimo de los tipos de interés en el futuro.
El BCE redujo las tasas en cinco ocasiones desde junio del año pasado, cuando se convirtió en el primer gran banco central en iniciar su ciclo de recortes. Sin embargo, con el IPC repuntando desde el 1,8% a finales del año pasado hasta el 2,5% actual, "hay preocupación sobre la posibilidad de que haya menos margen para seguir recortando", reconoce el estratega Michael Hewson.
Por otro lado, en lo que respecta a la evolución económica de la eurozona, el experto asume también que, a pesar de la magnitud de los recortes desde el pasado verano, la economía alemana sigue sin reaccionar y, de hecho, ha estado estancada durante los últimos dos años, "al igual que el resto de Europa, que tampoco muestra signos claros de recuperación económica".





Dejá tu comentario