Nike profundizó su crisis y volvió a golpear a los inversores con un trimestre débil y un pronóstico que anticipa más dificultades. Las acciones de la compañía llegaron a caer 5% este viernes, después de que la empresa presentara sus resultados y advirtiera que sus ventas podrían retroceder a un ritmo de un dígito alto durante el ejercicio fiscal 2027.
Nike cae 5% en Wall Street golpeada por la debilidad de sus balances y malas perspectivas
En términos consolidados, Nike facturó u$s11.210 millones en el primer trimestre fiscal, cerca de un 4% menos que un año atrás.
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En términos consolidados, Nike facturó u$s11.210 millones en el primer trimestre fiscal, cerca de un 4% menos que un año atrás.
Las ventas de Nike Brand disminuyeron 4%, mientras que las ventas online retrocedieron 13%. Converse sufrió una caída de 28% y, uno de los principales focos de preocupación, los ingresos en China se desplomaron 26%. Al mismo tiempo, los inventarios apenas bajaron 3%, una señal de que la compañía todavía enfrenta dificultades para equilibrar oferta y demanda.
En términos consolidados, Nike facturó u$s11.210 millones en el primer trimestre fiscal, cerca de un 4% menos que un año atrás y por debajo de los u$s11.320 millones que esperaba el mercado. El margen bruto, sin embargo, mejoró 60 puntos básicos hasta 42,8%, favorecido por menores costos de almacenamiento y logística.
Nike planteó un escenario desalentador
El panorama para los próximos meses tampoco resulta alentador. Nike proyectó una caída de las ventas de un dígito durante el ejercicio fiscal 2027, frente a una estimación de los analistas que apuntaba a una baja cercana al 2%. Además, la compañía anticipó una ganancia por acción de entre u$s1,15 y u$s1,35, por debajo de los u$s1,66 que esperaba el consenso.
El CEO de Nike, Elliott Hill, reconoció la presión sobre el negocio y señaló: “Hay una falta de energía en el segmento lifestyle en este momento, lo que está afectando el tráfico. Sí, el consumidor es cauteloso. Pero como líderes de la industria, depende de nosotros aportar más creatividad al mercado de ropa deportiva”.
La compañía también anunció nuevos recortes de personal y una reorganización global, que contempla pasar de cuatro regiones operativas a tres. El programa apunta a generar aproximadamente u$s2.500 millones de ahorros hasta 2031, con la mayor parte de ese impacto previsto para 2029 y 2030.
El negocio de China se debilita
China aparece como uno de los principales problemas. Las ventas acumularon nueve trimestres consecutivos de caída, mientras Nike busca recuperar el control sobre precios y distribución. Desde enero, planea retirar los derechos de venta online a algunos de sus principales socios comerciales en ese mercado.
El analista de BNP Paribas Laurent Vasilescu planteó que “Nike no tiene un problema de canales en China, sino un problema de producto”, y cuestionó la velocidad con la que la compañía decidió modificar su estrategia.
Desde Wall Street, Stifel sostuvo que todavía no está en condiciones de considerar que la acción haya encontrado un piso, mientras que Jefferies destacó señales de estabilización en la rentabilidad y avances en el negocio Performance. Guggenheim, por su parte, redujo su precio objetivo de u$s60 a u$s50, aunque mantuvo su recomendación de compra, al considerar que podrían aparecer catalizadores durante los próximos meses.




