Un mensaje vía Twitter de Trump provocó la mayor suba diaria del petróleo en su historia

Finanzas

El precio del crudo volvió a rozar los u$s30 el barril luego de que Trump anunció un posible acuerdo entre Rusia y Arabia Saudita para recortar la producción.

Asfixiado por la débil demanda debido al coronavirus y el exceso de oferta por la rivalidad entre Arabia Saudita y Rusia, el petróleo respiró y tuvo su mayor suba diaria de la historia luego de que Donald Trump anunció un candente posible acuerdo entre ambos países.

Tras sufrir una pérdida del 55% en marzo y caer a valores de 2002, este jueves el precio del barril estadounidense WTI subió un 24,7% a u$s25,32 mientras que el Brent de Londres trepó un 21% a u$s29,94.

"Acabo de hablar con mi amigo MBS (Mohamed bin Salmán, príncipe heredero) de Arabia Saudita, que ha hablado con el presidente (ruso Vladimir) Putin", tuiteó el mandatario estadounidense.

Y dando a entender que habían llegado a un acuerdo para poner fin a la guerra de precios, afirmó: "Espero que reduzcan en unos diez millones de barriles, tal vez mucho más" su producción.

"Podría llegar incluso hasta los 15 millones de barriles. ¡Buena (excelente) noticia para todo el mundo!", añadió.

Medios estatales saudíes, en tanto, dijeron que el reino convocó a una reunión de emergencia de productores de petróleo para lidiar con la crisis del mercado.

Sin embargo, un acuerdo tan importante probablemente requeriría la participación de otros grandes productores que no petenecen a la OPEP.

La pandemia de coronavirus ha reducido profundamente la demanda por combustible e incluso ha dejado las flotas aéreas en tierra por las restricciones a los viajes. Los precios del crudo estadounidense cayeron por debajo de los 20 por barril varias veces en los últimos días.

Paralelamente, en una reunión de la OPEP+ celebrada el mes pasado, Rusia -segundo productor mundial- había rechazado cerrar el grifo de la producción de crudo para compensar la brutal caída de la demanda.

Ante la negativa de Moscú, Riad respondió bajando con fuerza sus precios y aumentando a niveles récord su producción diaria para asfixiar al rival, provocando un terremoto en los mercados con un desplome brutal.

Esta guerra de precios golpea de lleno a los productores estadounidenses, especialmente a los especializados en la costosa extracción de los hidrocarburos de esquisto. Y Trump ya se había declarado en el pasado dispuesto a intervenir.

En este contexto, un recorte de 10 millones de barriles diarios implicaría un retroceso enorme para las potencias petroleras ya que, según el último informe mensual de la OPEP, Moscú y Riad extrajeron en febrero, respectivamente, 10,7 millones de barriles y Riad 9,8 millones de barriles por día.

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