Las acciones de Apple se desploman alrededor de 8% en las operaciones posteriores al cierre de Wall Street, pese a que la compañía presentó resultados superiores a las expectativas del mercado en términos generales. Durante su tercer trimestre fiscal, la tecnológica registró ingresos por u$s109.420 millones, un crecimiento interanual del 16%, frente a los u$s108.800 millones proyectados por los analistas.
A su vez, la ganancia diluida alcanzó los u$s2,02 por acción y superó los u$s1,89 previstos por el consenso. El resultado representó una mejora cercana al 29% respecto del mismo período del año anterior, aunque estuvo favorecido por una devolución arancelaria extraordinaria que aportó u$s0,11 por acción. Al excluir ese beneficio, la utilidad ajustada se ubicó en u$s1,91, por lo que la diferencia frente a las estimaciones fue considerablemente menor.
El principal impulso provino nuevamente del iPhone. En este aspecto, la facturación del producto más importante de la compañía avanzó cerca de 22% hasta u$s54.250 millones y quedó por encima de los u$s53.600 millones esperados. En paralelo, las ventas de computadoras Mac aumentaron casi 29% hasta u$s10.350 millones y superaron ampliamente las previsiones de u$s8.620 millones.
De esta manera, los ingresos totales provenientes de productos crecieron 18% hasta u$s78.680 millones, lo que permitió a Apple registrar su mejor trimestre de junio. Sin embargo, la fortaleza del hardware no alcanzó para compensar las dudas que surgieron en otras áreas relevantes para el crecimiento futuro de la empresa.
Servicios y China quedaron por debajo de las expectativas
La división de Servicios, el segundo mayor negocio de Apple y una de sus principales fuentes de ingresos recurrentes, facturó u$s30.740 millones. Si bien el segmento creció 12% interanual, quedó por debajo de los u$s31.360 millones previstos por los analistas. En tanto, los ingresos del iPad retrocedieron cerca de 6% hasta u$s6.190 millones, lo que convirtió al producto en la única categoría que mostró una caída durante el trimestre.
La evolución de China también generó cautela. La facturación en esa región avanzó más de 22% hasta u$s18.820 millones, aunque no logró alcanzar los u$s19.580 millones esperados por el mercado. Así, pese a que la compañía registró crecimiento en todas las regiones geográficas, el desempeño quedó por debajo de las previsiones en uno de sus mercados estratégicos.
La caída de la acción también estuvo vinculada con las elevadas expectativas que rodeaban al balance. Los papeles habían acumulado un avance cercano al 15% durante julio, por lo que los inversores exigían un reporte sólido en todas las áreas. En ese contexto, los resultados más débiles de Servicios y China, sumados al efecto extraordinario de las devoluciones arancelarias, redujeron la calidad de la mejora informada.
Hacia adelante, otro de los focos estará puesto en el aumento de los costos de las memorias y del almacenamiento, impulsado por la creciente demanda de componentes para infraestructura de inteligencia artificial. Apple ya trasladó parte de esa presión a los precios de las Mac y los iPad, mientras el mercado evalúa si la próxima generación del iPhone también sufrirá ajustes y cómo podrían afectar sus márgenes y el volumen de ventas.
El reporte fue además el último presentado por Tim Cook antes de que John Ternus asuma como director ejecutivo el 1 de septiembre. El nuevo liderazgo recibirá una compañía con una demanda todavía sólida por sus principales dispositivos, aunque también deberá acelerar el negocio de Servicios, sostener la recuperación en China y administrar el aumento de costos en un escenario de mayor competencia tecnológica.