Ambito Nacional

Galmarini: "El peronismo unido genera certidumbre y esperanza"

La esposa de Sergio Massa recorre la provincia con un discurso motivador en términos del rol de la mujer y la defensa de los sectores más vulnerables. Veamos sus principales definiciones.

A la hora de hablar sobre la pelea a dar en materia derechos de las mujeres, Malena Galmarini punza la mirada y acomete. “Tenemos que dar los pasos necesarios para ser la mitad de la fuerza productiva de la provincia, del país y del mundo”, le asegura a Ámbito Financiero la compañera de vida de Sergio Massa en un parate de su recorrida por la provincia como parte de la campaña que la tiene en el segundo lugar de la lista de diputados bonaerenses por la primera sección en el Frente de Todos.

Periodista: Como una de las principales promotoras de la ley de paridad, ¿cómo vio el armado de las listas?

Malena Galmarini: Nos pasa que muchas veces vemos que hay una mujer y nos relajamos. Y no es así. No alcanza. Hay que seguir empujando para que la mirada feminista llegue al lugar donde se toman las decisiones. Pero esto a veces suele tener un alto costo.

P.: ¿De qué tipo?

M.G.: Para dar la pelea por la conquista de derechos hay que estar un poco loca. Cuando hablo de costos, me refiero a lo empírico. Las mujeres que lucharon en su momento por el cupo no entraron más a la Cámara de Diputados. No digo que alguien les haya negado el ingreso, pero hay una reacción colectiva del patriarcado de ir corriéndonos. En este cierre de listas estuvimos atentas a qué pasaba con las mujeres de la ley de paridad y notamos algún tipo de represalia. Incluso con varones que pelearon con nosotras.

P.: ¿Por qué desistió de ser candidata a intendenta de Tigre?

M.G.: No hago política poniendo un cargo como objetivo. Por la realidad del país, de Tigre y la mía, creí que era un buen momento. Pero cuando estás en un frente a veces lo que deseás no coincide con lo que el proyecto colectivo necesita. Me gustaría ser intendenta de Tigre, pero no pondría lo personal en primer lugar.

P.: ¿El acuerdo dejó heridos en el Frente Renovador?

M.G.: No, porque no fue un acuerdo de un día para el otro. Transitamos un tiempo antes para programar y ver qué queríamos hacer en los distritos, en la provincia y en el país. Eso derivó en un acuerdo político donde se discutieron proyectos hacia delante y algunas cosas para atrás en las que todos hicimos autrocrítica.

P.: ¿Tanto del FR como de Unidad Ciudadana?

M.G.: A mi entender, y lo digo bien, algunos debían hacer más autocrítica que otros. En términos colectivos. No somos un frente electoral, ni pensamos en matarnos una vez que pasen las elecciones, que es lo que le pasó a la Alianza y a Cambiemos. Más allá de los matices, todos los que integramos el Frente de Todos somos del campo popular.

P.: ¿El Frente de Todos sigue más allá de la victoria o la derrota?

M.G.: Sí, porque cuando armás un frente político que tiene un acuerdo sólido, sabés adónde querés que vaya el país. Pero si hubiera una derrota, algo que no creo que pase, como a nosotros no nos juntó ganar una elección, sino armar una nueva mayoría que proyecte un nuevo modelo de país, vamos a tener que seguir juntos para pelear contra un modelo que no es el adecuado.

P.: Qué políticas que se hicieron bajo el gobierno de Massa en Tigre cree que son replicables en la provincia?

M.G.: Tengo la ventaja de caminar la provincia desde que era chica, cuando acompañaba a mi viejo (N. de R.: Fernando Galmarini, ex secretario de Deportes) y con Sergio, cuando éramos dos piguyis. Se pueden hacer muchas aunque no todo lo municipal es escalable. Pero se puede trabajar en reafirmar la metodología de trabajo y los protocolos ya que hay muchos municipios que replicaron el botón de pánico y el patrullaje municipal. En materia de género, lo de las fiscalías especializadas en violencia de género y abuso sexual fue un antes y un después. Pero hay que unificar criterios.

P.: ¿Qué le pasa hoy cuando recorre la provincia?

M.G.: La gente está triste, angustiada y preocupada. Sobre todo los que menos tienen. A ellos los veo con desesperación. Eso es producto de la situación económica y de la desilusión por haber apostado a espejitos de colores. No es casual que, otra vez, un Gobierno nacional que integra Patricia Bullrich les recorte el 13 por ciento a los jubilados. Es causal. ¿Cómo el Estado puede ser tan basura de no cuidar a sus viejos?

P.: Los números indican que a partir de diciembre va a formar parte de la legislatura. ¿Qué propuestas va a impulsar?

M.G.: Necesitamos que las mujeres tengan créditos para financiar sus emprendimientos y que haya incentivos selectivos para quienes las emplean y les dan lugares de liderazgo. La perspectiva de género ya no es un tema solo de las mujeres. Empiezo a estar en desacuerdo con la Secretaría de la Mujer o la Comisión de la Mujer porque toda gestión debe tener esa mirada. No es lo mismo el impacto de la economía hacia los varones que hacia las mujeres.

P.: ¿Por qué cree que la provincia no hizo foco en estas temáticas?

M.G.: Ser mujer puede ser condición necesaria, pero no condición suficiente. Hay muchas que no creen en esto. Conversé con la gobernadora y no estaba de acuerdo con la comisaría de la mujer. Yo puedo estar conceptualmente en desacuerdo, pero creo que son acciones de discriminación positiva. Muchas veces hay que equilibrar la cancha. No entender eso provoca que sigamos excluidas. Hay cinco mujeres gobernadoras y hoy se habla de una sola porque se asemeja a la que tiene mayor preponderancia machista.

P.: ¿Quién gana la provincia?

M.G.: Tengo la certeza de que el peronismo unido genera certidumbre y esperanza. Un clima de realidad posible. Argentina no tiene muchas más oportunidades. Y por lo tanto, si ganamos tenemos que meter lo mejor para definitivamente transformar la provincia y el país.

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