Gobierno apuesta al programa con el Fondo para “anclar” el régimen inflacionario

Economía

Sergio Woyecheszen, el vicepresidente del Banco Central, defiende con pasión su mirada estructuralista de la economía. En una charla pública con el analista financiero Christian Buteler en la red social Twitter, el funcionario consideró que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional “dialoga muy bien” con el proyecto político del Frente de Todos y rechazó la idea de la oposición de “volver a hacer lo mismo pero más rápido”.

Dijo que la pandemia y la corrida financiera sobre los instrumentos en pesos desatada en junio “desanclaron” la inflación y que ahora volver a la normalidad implica que “todo el mundo vea lo que haga el BCRA” de llevar las tasas a niveles positivos. Para volver a anclar las expectativas, consideró que la clave pasa por el programa con el FMI. Por otro lado, reconoció las diferencias que la entidad mantenía con Martín Guzmán. A continuación, los principales conceptos de Woyecheszen:

En los últimos reportes, tanto del BIS (Banco Internacional de Pagos) como del FMI apareció de nuevo esta idea de la inflación con todo un componente estructural detrás.

Tuvimos la pandemia, lo cual fue un shock macroeconómico por oferta y demanda prácticamente inédito que la verdad es raro hablar de inflación en ese contexto.

Lo cierto es que volvimos a esa velocidad crucero (53%), cuando se empezó a normalizar la circulación a la salida de la pandemia. Sobre eso se te sumó la guerra que a la velocidad que venías viajando te sumó 11 o 12 puntos.

Después tuviste la incertidumbre propia financiera, todo en aquel episodio que duró días sobre los instrumentos de deuda en pesos. Eso llevó los tipos de cambio alternativos al orden de $350.

Cuando hay un régimen desanclado todo el mundo trata de cubrirse de lo que viene, con una incertidumbre donde tenés que tratar de adivinar qué es lo que va a pasar.

En este momento tenemos el régimen desanclado, hay que ir anclándolo de a poco y para esto no hay magia.

El camino siempre fue tender a la normalización macroeconómica, después de la incertidumbre que se generó con los instrumentos en pesos.

Errores siempre hay. A finales de 2021 y principio de 2022, y en mi opinión, la forma de anclar (que hoy está en el debate) era solamente sobre la dinámica de pasivos monetarios del BCRA y sobre lo que podía ser la deuda emitida en tu moneda en términos de sustentabilidad hacia adelante.

En mi opinión, obviamente, el no haber acelerado, no haber puesto más rápidamente las tasas en terreno positivo, explican en parte esa corrida que hubo sobre los instrumentos en nuestra moneda.

Celebro el cambio que se genera en ese momento en materia de coordinación y el volver a apostar por lo que siempre se debió apostar.

A eso se suma el tratar de anclar otra vez con el acuerdo con el Fondo, que para mí es algo que se ha logrado de manera inédita en nuestra historia. Conversa muy bien con lo que ha sido nuestra historia y con lo que debatimos en el marco de nuestro proyecto político, porque no pone la luz sobre el gasto real y empuja por el lado monetario.

La moneda se reconstruye haciendo que todo el mundo mire lo que está haciendo el Banco Central. Que vea que todo lo que está haciendo se va a poder sostener, que las tasas están en terreno positivo. No hay magia para esto.

Esto es la macroeconomía del paso a paso, como diría Mostaza Merlo. Tenemos el acuerdo con el Fondo que, por un lado, deja que la dominancia fiscal la vayas reduciendo de a poco.

Nadie en el gobierno, nadie en el equipo económico, nadie en el Banco Central piensa que esto se soluciona con cepo.

El acuerdo dio tiempo para que mostremos que se puede acomodar la macro protegiendo el gasto real y la inversión pública.

Las decisiones que tomamos acá tienen mucho que ver con administración de riesgos.

El haber intentando resolver los desequilibrios macroeconómicos que Argentina viene arrastrando hace mucho tiempo en materia externa, de desequilibrio cíclico del sector público y un régimen inflacionario con un proceso de endeudamiento en dólares y apertura de la cuenta capital es algo que salió mal por tercera vez, como mínimo.

Ojo con pensar que esto fue solo un problema de implementación. Yo sigo escuchando que, si vuelven, van a ir más rápido y decididos.

El acuerdo nos permite volver a la cancha. Estamos arriba del tren. Hay que anclar esto que se desancló fuerte a mediados de año.

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