Con el agasajo del Día del Periodista, el pasado viernes en el Departamento Central de la Policía Federal, la plana mayor de la fuerza decidió romper con seis años de introversión. La última vez que hubo una fineza a los hombres de prensa fue en épocas del correcto comisario Rubén Santos. El jefe de la Federal, comisario general Néstor Valleccas, y su segundo, Jorge Humberto Oriolo, decidieron retomar el contacto con el periodismo de manera más directa y frontal. Así lo expuso Valleccas durante el brindis que se realizó ante 70 periodistas en el bien ambientado Salón Dorado, por cierto, una exquisitez arquitectónica del siglo XIX. Contaban que ese coqueto salón, de muy buen estilo francés, supo acunar las reuniones que a principios de 1900 solía mantener el entonces jefe de la Policía con el presidente de la República. En el festejo estuvo presente la plana mayor de la fuerza. Asistieron el superintendente de Seguridad Metropolitana, Oscar Natalio; de Planificación y Desarrollo, Carlos Solá; de Interior, Carlos Pardal; de Bienestar, Benito Galvano; por Bomberos Vicente Herran; de Investigaciones, Jorge Capeci; y de Administración, Juan Carlos Botallo, y jefes de prensa de todos los ministerios del Poder Ejecutivo.
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