Los peces dorados, aquellos que abundan en las peceras en los hogares, podrían convertirse en un posible "monstruo", según los expertos. Frente a ello, recomiendan llevarlos a un acuario.
Según expertos, los típicos peces dorados se están convirtiendo en "monstruos"
Se convirtieron en un verdadero problema para las especies y ecosistemas locales. Además puede traer enfermedades desconocidas para su población nativa.
-
Día de Concienciación por los pingüinos: ¿por qué se celebra el 20 de enero?
-
VTV 2026: aumentó el precio del trámite y la multa por no tenerlo al día
En los últimos años, estos animales conocidos como Carassius auratus se convirtieron en un verdadero problema para las especies locales de pantanos, lagos y ríos de todas partes del mundo. Y es que en un medio silvestre pueden llegar a alcanzar el tamaño de una pelota de fútbol y pesar hasta 2 kilos.
Si el tamaño no fuera suficiente, el punto en cuestión con estas especies invasivas es que son una amenaza para los ecosistemas locales. De hecho, las autoridades de Minesota, en EE.UU., hicieron un llamado a los ciudadanos para que no liberen a estos peces en los lagos y ríos del estado, después de que encontraran varios ejemplares gigantes en el lago Kelle.
Estas especies originarias de China se destacan por ser carnívoras, ya que se alimentan de los huevos que ponen los peces y de las larvas de mosquito en el agua (con lo que son insecticidas naturales). Además buscan alimentos mediante una técnica que consiste en sacudir el suelo, lo cual al levantar el barro del fondo, hacen que floten nutrientes antes enterrados, activando un crecimiento desmesurado de algas.
En un estudio realizado hace unos años en Australia en el que hicieron un seguimiento a 15 peces dorados durante un año, pudieron determinar cómo migran estas especies. “Descubrimos que estos peces pueden migrar de los canales (donde son dejados por sus dueños) al río y de allí al sistema de pantanos donde ponen los huevos”, señalaba la investigación.
Esto significa que en un año pueden recorrer una distancia de más de 230 kilómetros. Otro detalle de estas criaturas es que se reproducen como conejos.
Pero eso no es todo. Los expertos también advierten de las consecuencias que puede tener tirar el agua de las peceras a ríos y lagos. En estas aguas estancadas se acumulan enfermedades y parásitos que representan una amenaza para las especies locales.
- Temas
- animales





Dejá tu comentario